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LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista...

domingo, 28 de julio de 2013

CERRO LA MESA NUEVA IMPERIAL 1960

de ACTAS DE (MALA) FE




José Luis Painecur no tuvo arrullo;
no regresó al ombligo del bosque
donde escondía su dedal y su oro;
no volvió a ver al duende de las colmenas
-no pudieron saludarse nunca más
frotando sus pequeñas narices-;
lo abandonó su madre, lo abandonó su abuelo,
lo abandonó su ángel de la guarda;
la serpiente Caicai no lo devolvió
a espaldas de piedra seca
donde estornudar y ser envuelto en piel de coipo;
no le dijeron que era un juego
para agregar a la instrucción de su linaje,
la arena tragó rápido su trote,
la liviandad de sus 5 años de trigo;
fue abierto su cofre con lámina de sílex
para extraer purificado su ave palpitante;
bebieron su miel roja, su vino tibio
recogido en pocillos para colectar espíritu;
fue arrojado a la furia de las aguas
que tampoco respondieron sus preguntas:
¿soy muy feo? ¿hice algo malo?
¿me pueden perdonar y me porto bien ahora?
la machi sentenció que las mareas
ya no se aplacarían sino con el cachorro de hombre,
el cordero niño, el huérfano polluelo;
había que sacar su corazón
y alzarlo todavía lunar frente a las aguas.
La tribu lo olvidará, el Estado, la ley,
la academia, el calendario, la mala poesía; lo olvidará
la maternidad hipócrita de las militancias.
Alcanzó a saber que la visión hace a la imagen,
el sonido de las olas, las voces enfermas
pertenecen a la necesidad de melodía.
Creyó que era un dibujo para colorear
cuando apretó los ojos y fingió estar dormido.

viernes, 26 de julio de 2013

A LA EDAD EN QUE ALCANZABA ENTRE MIS PIERNAS CON LA BOCA


Había ratas con pupilas infrarrojas que venían del río
cargadas de buenos presagios despreciados por todos
y ánades que cruzaban mi barrio siempre a la misma hora
con mensajes demasiado rápidos para ser legibles.
El futuro era una superstición matriarcal
y las células cancerosas de Jesucristo
se extendían en las manchas húmedas de la pared
parecida a un espejo con el hálito de un agonizante.
Yo vomitaba antes de las clases de gimnasia
pero salía airoso de los secuestros voluntarios
en que ser violado era una delicadeza.
Un cancerbero de voz atiplada
era dueño del movimiento de las hojas
y era posible ver el Cascanueces de Tchaikovsky sin censura
con prominencias estéticamente irreprochables.
Las canciones prohibidas circulaban por mitosis
trayendo historias sobre islas de vellón concupiscente
donde el trabajo forzado era llamado paraíso.
Yo me limpiaba la boca con la manga
y posaba sin despertar retórica sospecha
cuando en la puerta del baño era Lázaro en la puerta de la cripta.
Un día el bambú se negó al crimen de esa curvatura perfecta
y no resucité pese a 3 días de esfuerzo.
Entonces empezó este mal humor,
esta era en que el cuerpo no responde al llamado del espíritu.
Desde entonces odio ser interrumpido
mientras leo los presagios traídos por las criaturas pasajeras.


 
 

lunes, 22 de julio de 2013

MONDRAGÓN


…y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina

 
L. Mª Panero


 
Suena a saga de reyes,
(el Sabio Alfonso o el Pendragón Arturo),
monte de dragones o salamandra de libelo alquimista
pero es un cementerio para vivos.
                                                           Estás ahí
porque te recluyó tu madre
para curarte de la precocidad:
bisexual y drogadicto a los 16
es demasiado excitante para una madre
y tiene que esconder en algún lado su lascivia. 

¿Y qué hay en Mondragón
                                               que no haya en cualquier sitio?

Un bosque de agujas,
una madeja de sondas
que te va
                        -me va-
                                               te vas tragando;
un poco de sexo sordomudo
contra el blanco sepulcral de los azulejos.
Eso se permite en cualquier lado,
incluso si manchas una sábana
después de un orgasmo atómico
te puedes convertir en Jesucristo. 

Oí una canción de tortura
que decía “respeto a sí mismo”.
                                               ¿Pero quién es ese tal sí-mismo
                                               para que yo le tenga respeto?
Ha de ser otro desgraciado
que su madre quiso ahogar con una almohada
o su padre le metió el dedo en el ano
un poco antes de posar sonriendo para el álbum de familia.

Ven a izar tu sábana sagrada
con la mancha del electroshock
en el mástil civil de los putos y los locos. 

Verás que aplauden y se sienten a salvo.

domingo, 14 de julio de 2013

NIÑO DE BARRO

(De "Actas de Mala Fe")

Fot. de Anne Geddes


Tienes una paloma
                        y no sabes por qué.
En tus legiones de barro
                        quedan pocas cosas
                        que merezcan defenderse.
Ya viene el invierno
que ablandará tus soldados.
Sabes por qué los injustos
también dejan colores
                        al rozar con la punta de los dedos
                        y su amor no es diferente
                        al odio de los justos.
Sabes por qué los menos bellos
hacen maravillas con su cuerpo
igual que los salvados de las aguas
y sus canciones
                        siempre empiezan en domingo
aunque nada lava la sangre de la cacería.
La lluvia no agrada por igual
a todas las flores
                                   y lo sabes
pero no sabes por qué tienes una paloma.
Por eso eres feliz.


Fot. de Will McBride; Jack Crowley with dove




Fot. de W. Von Gloeden (1856-1931)

domingo, 7 de julio de 2013

CONJETURA SOBRE LA CUEVA DE LAS MANOS



Alto Río, Argentina (10.000 AEC)









Tengo un momento que contiene al mundo,
he descubierto una puerta tan pesada
como el vértigo tras ella; requiero
invenciones que no caben en los números:
tiempo en las manos, sangre de bestias
empapando el oro reposado de la arena,
genealogías del temor a los abismos;
el poblamiento de las noches
pues el día es infértil
y las estaciones se mueven en la sombra;
un árbol que no cabe en la memoria
donde su follaje y sus raíces se topan y se enredan;
las aguas sin orilla de los odios, deseos, ascos, ruinas
y la única manera de retorno que toleran
las criaturas fugaces: el amor sin recuerdos,
las horas que acopian piel bajo piel,
anillo sobre anillo, ola bajo ola
en el turbulento error de la conciencia;
un mundo nacido precario en su vejez de ser nuevo
con tanto pasado a cada instante.
Me encerraré en un antro a registrar
el impulso de su crecimiento
en ocre, verde, opalino, cyan, magenta,
pigmentos que se absorben y desplazan
de los dedos a los muros
como si traspasaran sueños de permanencia,
rostros, rastros de asombro que los hombres venideros
juzgarán simples niñerías.
Conforme mis años las van acumulando
en ellas quedan los otros que hay en mí
si bien aún no poseo un idioma
para expresar estas cosas.

En el futuro creerán que soy multitudes.


(De "Actas de Mala Fe", en preparación)