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LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista...

lunes, 24 de noviembre de 2014

PALABRAS PARA JULIO

(de BELLEZA INÚTIL O EL PLACER OBSTINADO DE LAS MANCHAS, inédito)


Tú puedes volver atrás, siempre se puede,
pero aún no tienes las palabras de regreso.
Ocupas una pequeña parte de tu vida
mientras la otra te busca para representarse a costa tuya
y sigues apuntando hacia la calle más lejana
que se traga otra donde tu padre es un inútil objetivo
porque se mueve hacia donde no hay definiciones
y tu madre es una extraña con derechos
que la tiranía del útero ha hecho universales.
Nadie te ve porque 3 años sucios
son demasiado repentinos para salir de las multitudes
donde no existe el rostro sino la muerte en cifras.

Tendremos apenas una hora para escapar
de nuestras trayectorias de azares abolidos
para una colisión de dados imprevistos.
En lo demás serán iguales las calles de La Serena
donde he temido protegerte tanto
que ya no puedas volver a tu miedo más antiguo.
Comprende que tuve que dejarte
con tu nombre a la vista
para que seas hallado y vuelto a atar
porque la libertad no tiene un sitio acogedor
para niños como tú, Julio: tu salvación
es volver a ese mundo sin juguetes
donde nadie te vigila y nadie te reclama.

Te van a mentir, niño, diciendo que un hombre solo
o una mujer así tomados de uno en uno
son como polvo y no son nada*
pero has de saber que es así como se existe:
sólo tomados de uno en uno
definiéndose en el polvo, unitario en nada.
Y aún más, te dirán que militan por ti,
que si la realidad no se adapta a sus teorías
tanto peor para la realidad**
y eso vaya sí que es cierto, Julio,
porque suele ser siempre peor para nosotros,
los seres condenados a ser reales.

Nada se elige, las concordancias nos visitan
y tomamos junto al agua la mitad vacía del vaso
pero no existe el deber en la forma que su efecto aparenta
asido al borde del zapato, pegado al fango de las alas,
las causas no son los signos que dejan sus despojos.
Siempre puedes volver atrás, pequeño,
siempre puedes volver y evitarlo todo.




* J. A. Goytisolo

** J. Stalin



Otto Lohmuller, óleo








jueves, 20 de noviembre de 2014

STEFAN GEORGE, POETA NEO-PLATÓNICO




Stefan George (1868-1933) fue el poeta más singular del post-romanticismo alemán y su poética constituye la mayor cosmovisión de síntesis entre estética y filosofía greco-latina-pangermánica de fines del siglo XIX y principios del XX, posterior al influjo de Holderlin (1770-1843), al de Nietzsche (1844-1900) y al de Wagner (1813-1883) y simultáneo al de Rilke (1875-1926). Es el poeta que restituye la noción de voz profética y el nexo con la nostalgia ática propia del romanticismo alemán, con matices de cultura popular y folklore germano, en una búsqueda de la identidad y la raíz del mito arcaico nacional que cimenta al pangermanismo. Por el período en que surge la poética de George se asimila también a la corriente simbolistaEn más de un sentido se puede argumentar que es el prototipo de vate-aedo por excelencia que facilita la cohesión identitaria propia de la cultura germana agitada después por la doctrina nacional-socialista, si bien este despropósito no es de ningún modo imputable al poeta. Es sabido que en cuanto Hitler ascendió al poder luego de su triunfo electoral aplastante en 1933 intentó de inmediato convertir a George en el poeta oficial del nuevo régimen. Los poemas de George eran leídos como augurios del nuevo régimen y su poema "Cuando un día esta raza se lave de su afrenta..." era entendido como una contraseña del espíritu nacional. No obstante, el poeta se marginó por completo de cualquier actividad pública y se autoexilió en Suiza hasta su muerte, acaecida ese mismo año.




Hugh Von Hofmannsthal
Klaus Mann
Klaus Von Stauffenberg



En torno a Stefan George se desarrolló un círculo de culto en base a su tutoría sobre varias generaciones de jóvenes poetas e intelectuales que posteriormente tendrán relevancia en la literatura alemana. La precocidad de los discípulos, las características físicas de ellos y el tipo de relación apasionadamente platónica que se establecía al interior del círculo, entre sus miembros y desde ellos hacia el líder, caracteriza esta experiencia como una clásica reedición de la paideia helénica. La relación interna, según los antecedentes documentados y la lenta pero resuelta interpretación que han hecho de este episodio los académicos alemanes, revestía la sublimación de la homosexualidad del poeta George y una sutil o a veces directa estética de la seducción intelectual hacia los jóvenes acogidos. Algunos de estos jóvenes integrantes fueron en distintos períodos: Klaus Mann (1906-1949), hijo de Thomas Mann, suicida con posterioridad a la II Guerra; Hugo Von Hofmannsthal (1874-1929) con quien el poeta tutor tuvo una tensa relación y un obsesivo amor no correspondido; Klaus Von Stauffenberg (1907-1944) que posteriormente participa en el fallido intento de eliminación de Hitler, acción que le costará la vida; Max Kommerell (1902-1944), que a los 22 años fue secretario de Stefan George, entre otros.


Maximilliam Kronberger
Una especial significación tiene en la vida de Stefan George, así como en la experiencia del Círculo y por consiguiente en la cultura alemana, la presencia del adolescente Maximilliam Kronberger (1888-1904), a quien el poeta conoce de 14 años de edad, es decir, 2 años antes de la muerte del muchacho por un cuadro de meningitis. Este joven produce en George un arrebato pasional de tal magnitud que, dadas las características platónicas que controlaban el carácter del poeta, lo llevan a elaborar una suerte de doctrina de divinización del joven amado con paralelos hacia lo que fue el ungimiento de Antínoo por parte del emperador Adriano alrededor del 60 DEC. Del obsesivo y lírico amor de Stefan George mezclado con un irrecuperable duelo por el joven Maximim, surgen 3 libros de poesía, el principal de los cuales es "La Estrella de la Alianza", de 1914. De 1907 datan "El Séptimo Anillo" y "Maximim", este último editado en una prolija edición reservada como ofrenda al muchacho que hizo experimentar una epifanía erótica-mística al poeta.

Círculo de George

Sobre el ambiente vivido al interior del Círculo de Goerge y la importancia del episodio entre éste y el joven Kronemberg, se puede citar los siguientes párrafos de Klaus Mann vertidos en su biografía:


"Mi admiración por él no conoció límites. Le veía como líder y profeta, como la figura sacerdotal cesárea con la que él se presentaba. En medio de una civilización bárbara y corrompida, personificaba la dignidad humana y la artística; en él se unían la disciplina y la pasión, la gracia y la majestad. Todos sus gestos eran los de un personaje ejemplarizante, programático. Diseñó su propia biografía como la de un mito: su romance, el joven Maximilian era el núcleo de una filosofía que constituyó una revelación para su círculo de discípulos. En el misterio de Maximilian se daban cita la reunificación de moral y belleza. Aquí hallé la reconciliación del ethos griego con el cristiano. Stefan George tenía una mente sumamente rigurosa que -me parece- había resuelto el conflicto fundamental que subyace como leitmotiv trágico a toda la obra de Friedrich Nietzsche. Mi juventud venera a Stefan George el Templario, cuya misión y designio se describen en su poema. Cuando la negra ola del nihilismo amenazaba con devorar nuestra cultura, llegó él, el militante profético, el inspirado caballero."




de LA ESTRELLA DE LA ALIANZA
(Versión de L. Rubio adaptada de la traducción de José V. Álvarez)


Tú que nos has librado del tormento
de nuestra dualidad, nos has traído
la fusión hecha carne de lo Uno
y de lo Otro, en simultánea instancia:
delirio y lucidez. Fuiste el que oraba
ante el lejano trono de las nubes,
el que en la lucha dominó al espíritu
y en sacrificio se ofreció en su hora.
Fuiste a la par el amigo de las ondas
primaverales, el que esbelto y radiante
se entregaba sin más a sus caricias,
el que dormía plácido en las vegas,
hasta el cual un ángel descendía.
Con guirnaldas de palmas y de rosas
te ornábamos las sienes; y homenajes
a tu doble belleza tributábamos,
sin sabernos prosternados ante un cuerpo
donde el nacimiento de un dios se consumaba.

***

Le llamas demasiado a que te tomes
como tuyo mi haber... ¡No digas eso!
Propietario te hiciste de mis horas
y como orden tu ruego es temerario.
Tu amparo debo ser cuando peligras
y el golpe recibir que te amenaza.
De todas tus debilidades soy garante
y las cargas que arrojas por pesadas
se agolpan sobre mí... todas las lágrimas,
las que vendrán y las que detienes.

***

¿Por qué prodigio la mañana ríe
como si fuera la primera mañana?
El viento lleva el asombrado canto
de los jóvenes mundos que despiertan.
Han cambiado de forma las montañas
y como de la infancia en los jardines
es el pendular de las flores; sus orillas
salpica el río y su onda temblorosa
devora todo el polvo de los años.
En todas partes estremece y vibra
lleno de gracia el universo.
Cada transeúnte su cabeza exhibe
como una majestad, sin darse cuenta.
Y una ancha luz derrámase en los campos.
¡Feliz aquel que en su fulgor transita!

***

Con cada fibra unido a ti, quisiera
más pleno y bellamente desplegarme
para aumentar los dones de mi ofrenda.
¡Aplásteme! ¡Devóreme tu fuego!
¡Me rendí libremente y era un libre!
Para el servicio de un amor como éste
preciso era destruir todo deseo
y romper todo lazo... menos uno,
el más dulce y recio: el honor puro.

***

Quien jamás rodeó la llama
sea al menos su satélite.
Por más que camine y ronde,
cuando su brillo le alcanza
no yerra lejos del término.
Pero si su vista la pierde,
si su propia luz le engaña,
cesará la ley centrípeta,
caerá disperso en el todo.

***

Resplandeciente y sin un velo
en el cuerpo, te hallabas 
de pie en el prado
lleno de flores. Pues eres
el dios de las cercanías.
Los ojos esclarecidos,
las manos de recios puños,
tienes el torso y las piernas
de un pastor. No hay duda
que eres el dios de la madrugada.

***

Sé de graneros en cada casa llenos de trigo
que vuela en alas del viento y forma nuevos montones...
Nadie los toca.

Sé de bodegas en las mansiones donde se vuelca
un vino generoso que la arena agota.
Nadie lo bebe.

Sé de toneles de oro en el polvo desparramado
que el pueblo roza con las orillas de sus harapos.
Nadie lo ve.

***

Como Tu germen que al viajar llevaba
nutriendo en mí y en mi escasez cuidando,
hoy ya retoña indestructible, acuérdame
que mientras duren mis días felices
la dignidad de tu bautismo luzca
y las canciones que callara, calle
ante la prez de amigos y discípulos:
y del gentío en la ruidosa batalla,
fiel, tu secreto inmarcesible, guarde.

***

Se aproxima la hora 
en que he de tomar una nueva forma.
Pero a pesar de las transformaciones
conservo intacta mi substancia. Nunca
seré como vosotros: ya elegí.
Traedme, pues, los ramos para el culto
y las coronas de color violeta
trenzadas con las flores de los muertos...
Y presentad la llama pura. ¡Adiós!
Soy lo que quiero. Os dejo al separarnos
un don que nadie da si no es mi semejante:
el soplo que os infunde aliento y fuerza,
el beso que os traspase y queme el alma.


Antinoo de Belvedere Capitoline











jueves, 13 de noviembre de 2014

NOTAS SOBRE "THE ENDLESS RIVER", PINK FLOYD 2014




































El río infinito que bautiza el nuevo-viejo álbum de PINK FLOYD (1965-2014), suena a abandono, a expansión posesiva, a soledad irritante, a placer de orgasmo vencido, es decir, a las mil formas de la muerte. El canoero que va sobre las nubes en la gráfica y en el video clip tiene algo de Caronte. La presencia fantasmal de Richard Wright en armonías y protagónicos pasajes de teclado, por si fuera poco la voz del diálogo inicial, es un signo trágico de esta música continua, sin silencio entre las pistas, de material recuperado, venido de momentos que ya no son, de un conjunto que es un estado de ánimo, una calidad de alma, más que una banda. Un grupo musical que ya no es para un tiempo que vuelve a ser por la magia del sonido y algún truco de laboratorio, donde los oficiantes alquímicos han sido estos dos hombres, David Gilmour y Nick Mason, que han aceptado convertirse en arquetipo, desaparecer de una vida natural para prestarse a una leyenda. ¿Cuánto de sacrificio o de padecimiento les cuesta hacer este ejercicio y echarse sobre la espalda ese peso de significaciones que trascienden nombres y cuerpos para entrar en la dimensión del inconsciente colectivo? En este álbum podemos intuirlo. Es la despedida, el obituario definitivo.

¿Qué ha sido PINK FLOYD por espacio de casi 50 años?

Una máquina de sonidos, ideas, colores, espacios, palabras, ruidos, con todos los géneros verbales sintetizados: la poesía, el relato, el drama de ser sujeto con identidad y sobrevivir en el intento, entre la segunda mitad del siglo XX y la primera década del siglo XXI. Ha sido rock porque ese es el lenguaje del instinto, el punto actual de desarrollo de la primera materia: en el principio fue la vibración de las esferas, mucho antes del verbo. El rock es el lenguaje con el que no contaban los renacentistas. Y PINK FLOYD fue sinfónico porque se dio a sí mismo la misión de ser lengua de la tribu y a la vez espina dorsal de esa socialización sensible que llamamos cultura. Esta misión cristalizó en base a la conjunción de 5 espíritus conectados directamente con el inconsciente colectivo. Allí donde otros elaboran, ellos traducen. Su producto es la locura y la catarsis porque ellos lo capturan allí, de la fuente directa, desde el rayo, sin mediación.

¿Quiénes fueron los organismos que soportaron el peso arquetípico de ser PINK FLOYD por espacio de casi 50 años?

Syd Barrett (1946-2006): El loco, el líder germinal, el fundador de la voz, el primer arquitecto. Su etapa es el limbo sucio, el ruido, la alianza entre la música y los artefactos más vulgares: un encendedor para hacer efecto slade en la guitarra, una pinza en lugar de uñeta. Syd fue el nervio eléctrico. Fue también el primer desborde de la palabra. Su poesía de psicosis, de irritación urgente y descomposición de todos los sentidos revisitó a los simbolistas por obra del mismo cómplice, el alucinógeno. Resultado: la inhabilitación para la vida diurna, el vampirismo, la licantropía. En menos de 3 años Syd Barret pasó al lado oscuro de su propia luna, antes de verla. Pasó a vegetar en vida, se le dio por muerto y se convirtió en gurú invisible para una historia tragicómica en que un muchacho con todo para ser feliz sale a conquistar la belleza y regresa deformado por sus propias visiones.

Richard Wrigth (1943-2008): El armonizador, el joyero sigiloso, el pianista sutil. Nunca virtuoso, su trabajo era abrir espacios, expandir percepciones, reunir fragmentos. Su carácter apacible le dio una ubicuidad peligrosamente invisible. Ahora los sobrevivientes reconocen no haberlo valorado bastante. Fue el más herido cuando se desató la arrogancia desaforada de los egos al interior de la banda. Su pulso es el eje temático en los momentos más altos del "sonido Floyd" que son los más profundos porque, con Nietzche, las ramas de un árbol pueden llegar al cielo si sus raíces han tocado el infierno. Su trabajo solista lo consolida aunque lo aleja de las multitudes. Su partida temprana lo convierte en ángel tutelar que se las arregla para retornar a través de los cables y los discos duros.

Roger Waters (1943): El poeta cruel, el incontinente verbal, el dramaturgo, el hombre con síndrome de Asperger, el neurótico demandante, el ególatra paranoico, el megalómano genial, el discreto bajista , el político frustrado. Tomó el liderazgo a la salida de Barret como quien va llenando de muebles una casa para marcar territorio. Una etapa de transición antes, entre 1969 y 1975, es el período de mayor trabajo de equipo de la banda, donde los derechos de las obras suelen tener 4 nombres. No está claro cómo fue posible la distorsión. En algún momento el auto-torturado se sale de control y no parece haber más motivo que un padre desaparecido en la guerra y un ratón que fue su amigo secreto y le contagió una peste. Resultado: la mayor obra de arte contemporáneo y probablemente la mayor de la era moderna en artes integradas, multimediales, desde "La Flauta Mágica" de Mozart. Esta ópera de la nueva era se llama "The Wall" y rastrear su polisemia sería enciclopédico. Después, un último trueno antes del desastre: "The final cut" es en rigor el primer disco solista de Waters con el sello de PINK FLOYD a su mediático servicio pero eso no es importante frente al hecho de que es el más desgarrado y fatídicamente bello álbum que la poética del rock ha dado en décadas. Por lo mismo, es casi desconocido.

Nick Mason (1944): El ingeniero, el percusionista que compone inventando ritmos imprevistos inspirados en el organismo, el traductor del corazón, de los parietales, del estómago, del oído medio, el sincronizador infalible. Un hombre que en el registro legendario de Pompeya (1968) posee la mirada de las mil millas de la que hablan los instructores de artes marciales y los agrimensores del nirvana. Después la perdió, es cierto, y la buscó en las carrocerías de alta velocidad. Es el hombre que toma distancia durante los enfrentamientos y consigue tender puentes entre los dos egos más densos de la familia mal avenida. Su opinión mesurada de observador detallista lo revela como un esteta que no transa. Es el mejor baterista de la historia del rock, junto a Robert Wyatt probablemente, o sin parangón.

David Gilmour (1946): El músico, el surrealista, el ocultista, el tañedor eléctrico con pulso de laudista, el fraseador limpio, el poeta inseguro, el lector de T.S. Eliot y de Milton, el conjurador de la belleza apolínea. Hay más años de PINK FLOYD bajo su alero que bajo otros liderazgos. Es el artífice que sobrepone la música al palabreo grandilocuente de Waters y defiende su oficio demorándose, gestando lentamente. Es perfeccionista y detallista en todo lo que hace y concibe el tema-rock como un poema sinfónico donde concede a cada compás un valor de unidad significante. Casi no admite la repetición. Su trabajo solista paralelo a la banda lo delata como el poseedor del secreto del "sonido Floyd", desde 1978 hasta la fecha. Está detrás de los riffs identificadores de The Wall y aunque los créditos de ese álbum digan mayoritariamente otra cosa, sabe de qué es dueño y lo suministra a su antojo. "On an island" podría ser un disco de PINK FLOYD perfectamente, así como "The division bell" podría ser un disco solista de Gilmour sin problema. El concierto "Live en Gdnask" (2006) es uno de los mayores acontecimientos musicales de la historia contemporánea. Sacrificó una de sus mejores músicas, "Dogs", a una letra irrepetible de Waters pero "Confortably numb" o "Wish you were here" son el triunfo absoluto de la armonía sobre la pesadumbre.
  
PINK FLOYD llega a su ocaso con "The endless river" abordando por mandato natural su barca de Caronte. El disco es un periplo de sonido Floyd casi sin palabras que planta la bandera en la cumbre con un pequeño ardid para poder llegar a los 50 años: el trabajo que contiene procede de sesiones de 1994 remozadas por un equipo que ya bordea los 70 años. Hubo que usar compresores y recursos digitales para despertar al gigante dormido y eso es notorio, pero lo que puede haber perdido en espontaneidad lo ha ganado en densidad. No tiene desperdicio, aunque su poder de evocación está ligeramente programado, pero es posible redescubrir ese punto de inflexión que implicó "Saucerful of secret" y escribió páginas que ahora, en la mirada hacia atrás, se potencian, minutos antes de convertirse en estatua de sal. Es el disco réquiem para sí mismo. El Wrigth espectral que recorre la placa no admite olvidarlo y lo lleva al clímax en el órgano barroco de la pista 12 (Autumn '68) que trasporta de vuelta los "Signos de tormenta" antes de las "Voces celestiales" y posteriores al "Pandemonium sincopado" que revive 50 años después en "Skin". La overtura es todas las overturas y es "Marroned" pero es sobre todo un canto de cisne, una saeta hacia la expansión que se repliega y apaga la pantalla con un último destello. La función termina y el telón ha bajado. La música que viene desde atrás tiene demasiado pasado como para poderse entender bien qué es o qué será. Dulce, impunemente, se aleja sobre nubes.




enlaces recomendados:

http://somosidolos.com/albums/a/2014-11-12-pink-floyd-the-endless-river
https://www.youtube.com/watch?v=pzICIrKzXu0
https://www.youtube.com/watch?v=ADOQQiwgU0Y
http://www.elmostrador.cl/cultura/2014/11/11/pink-floyd-pone-fin-a-su-carrera-con-el-tributo-instrumental-the-endless-river/

jueves, 6 de noviembre de 2014

JERARQUÍAS DEL VUELO (Fragmentos)

de ACTAS DE (MALA) FE, Mosquito Ediciones, 2014





Nota: Los poemas de esta sección están basados en conversaciones con jóvenes de entre 15 y 25 años, entre marzo de 2009 y octubre de 2011, a partir de encuentros improvisados en diversos horarios y lugares de la ciudad de Curicó, donde el autor fue registrando en forma libre las reacciones al cuestionario que se señala en el texto «Estudio de Campo-Abstrac». Las versiones no son literales pero se atienen, en general, al espíritu de esas conversaciones. Los apelativos de los hablantes se basan en las categorías de la angelología cristiana.






Allí donde el ángel siente
tú eres un principiante.

(R. Rilke)


Aquél que comprende, tiene alas.

(Pañcaumsa Brahamana: IV, 1, 13)


No me desampares ni de noche ni de día

(Plegaria popular)


ABSTRAC

Se intenta probar la veracidad de una silueta vaga en la noche,
de un nudo al centro de un destino de beso y escarcha.
Se intenta probar que una herida dulce divide los cuerpos consumados
y una luna fértil humedece la piel en la fiebre.

Se intenta probar que todos esperan hasta ser vencidos por alas que embisten
pesadas de siglos, que cualquiera hubiera aguardado, dormido boca arriba
hasta ser despertado por su propia desnudez dispuesto a cualquier precio
con tal de conservar más tiempo la luz en un acto de terrible pericia.

Se usará observación participante, algún utensilio, alguna sustancia, registro
de ecos, vibraciones, indicios tenues, audios interruptus, preguntas, guiños,
augurios.

Se intenta probar que los ángeles dudan de su propia existencia.

A las preguntas:
1.- ¿Cuándo fue tu primer miedo?
2.- ¿Belleza o conocimiento?
3.- Si te privaran de todos tus deseos, menos uno, ¿cuál elegirías?
declaran:

Hugh Holland; San Miguel













Serafín Erick

1

Para el miedo que yo tenía
me tuvo que pasar algo. Uno no tiene miedo así no más,
caído del cielo. Si no
el miedo sería paloma o lluvia ácida.
No me acuerdo de dónde viene
ni qué me pasó. En mi casa me decían «tocado»
para reírse de mi rareza
porque pienso que en el corazón está guardada el alma
y que de ahí sale como pájaro enfermo.
Me gusta ese miedo y me gusta mi locura
porque me hicieron de otro sitio.
Yo pensaba que si me quedaba quieto
el corazón se me iba a detener
y me daba miedo la hora de dormirme.
Me movía para agitarme y salvarme.
Así empecé a meterme los deditos.
Mientras más me salte el corazón
me siento más seguro.

2

¿Usted me puede decir
a qué se refiere la gente cuando dice «belleza interior»?

3

No sería justo elegir uno solo.
Todos los deseos merecen existir.


Querube Luis, alias Gato

1

¿Por qué hay que temer a algo?
¿Lo anormal es no tener miedo?
¿Y por qué vale la pena ser un ángel?
Yo hago las preguntas.
2

¿Para qué quiero más belleza
si tengo un caleidoscopio
hecho con gotas de sangre?

3

Piensa lo que quieras de mí.
Mañana no me recordarás
porque donde yo estoy
siempre está muy oscuro.


Trono Guillermo, alias Gigio

1

A que naciera mi hermano.
A que nadie me viera.
A convertirme en fantasma o en sombra
cuando naciera mi hermano.
Daniel Barkley; Dare Devil
También a que estuviera loco
dentro de mi madre.
Porque antes de nacer
yo ya estaba loco
y no quería ser otro yo flotando.

2

De la belleza no se aprende nada.

3

Tenía un solo deseo
y se cumplió cuando descubrí que el placer
me dejaba inconsciente
y después eran mejores mis dibujos.


Dominación Camila

1

Me daban miedo los cierres de los pantalones.
Desde chica me daba miedo engancharme el pene con los cierres.
Es raro
porque yo creía que si me lo cortaba
no iba a poder ser niña.

2

Nunca estoy satisfecha
de toda la belleza que logro.
Es como si pintara un dibujo
y nunca estuviera terminado.

3

Me gustaría tener la lengua doble.
De serpiente.



Virtud David, alias Vito

1

El miedo que yo conozco
era el espacio oscuro debajo de la cama.
Yo creía que era la muerte, que para allá se iban los muertos.
Por eso no soportaba estar solo en la cama
y me metía siempre a la de otros. Pero me echaban.
Hasta que llegó el hijo de mi padrastro
y él me aceptó. Me decía «venga no más» y abría la sábana
y yo me zambullía de cabeza entre sus piernas para esconderme
y él me acariciaba el pelo
y me abrazaba con las rodillas por la cintura.
Pero él iba los fines de semana
porque era milico. Los otros días era lo mismo.
Hasta que empecé a dormir en la cama suya
y se me fue olvidando el miedo.
Para mí era la única cama sin muertos debajo.
Gustave Dore; Paradise Lost, Lucifer

2

Me gustaría ser irresistible.
El conocimiento no sirve para nada.

3

Un hermano gemelo
para sentir todo a través de su cuerpo.
El doble de dolor y el doble de placer.
¿Tú has descubierto en qué se parecen?


Virtud Manuel, alias Mano

1

A los besos
porque yo creía que si me besaban
me iba a convertir en lo mismo que la otra persona,
o sea, que si me besaba una mujer
me podía convertir en mujer. También pensaba
que si me besaba un viejo yo envejecería.
O si me besaba alguien feo
me iba a poner feo. Que eran un contagio
los besos pensaba yo. Y como quería ser siempre
hombre, hermoso y joven
sólo aceptaba besos de personas parecidas.
Por los besos de otros hombres, me hice hombre.
A través de la boca se traspasa el alma.

2

Nada que ver ni con bello ni con sabio.
Yo podría parir perfectamente
sin un solo grito.
¿Esa gracia en qué lado quedaría?

3

Hacer de nuevo algo que hacía cuando niño:
alcanzar con mi boca entremedio de mis piernas.
Si pudiera hacer eso, no necesitaría de nadie.


Virtud Jaime Andrés M. Ponce, alias Jamaicano

1

El mar en mis sueños siempre se salía.
Crecía su mancha, las olas
entraban por las ventanas
y yo desnudo siempre, barrido.
El mar era una lengua, una fruta reventada,
un pedazo de tripa retorciéndose,
una baba extendida, una sombra líquida,
un manotazo, una tarasca. Y yo desnudo,
balanceado a la deriva, siempre dominado,
eyaculaba en las sábanas, ahogado
en un placer puntudo y rojo, de miedo húmedo
perfumado a carne fresca, mecido en un oleaje
de arenas movedizas, de poros blanqueados de sal,
enjuagados de lagrimones espumosos.
El mar se coagulaba en mis sábanas
en colgajos amarillos, el mar reseco
en mi cuerpo pegajoso desperdigaba peces muertos.
Y yo desnudo, adicto al hedor
dejado por la marea al retirarse.
De mar siempre fue mi vicio. Al mar,
al mar era mi miedo.

2

Te voy a responder pero me tienes que jurar
que voy a conocer el poema antes que nadie
y que vas a colocar mi nombre completo
para saber que soy yo y no cualquier bicho.
No sé qué es el conocimiento.
Prefiero toda la belleza para tragármela yo solo.
Estás bajo juramento. Si no cumples
te caerán maldiciones.
3
D. Barkley;Icarus I y II 

Caminar sobre el mar
como Jesucristo
para dejar las sábanas con olor a mar. 





Potestad César, alias Crazy

1

La primera vez que lo hice
me daba miedo que nos quedáramos pegados
como los perritos.
Me acuerdo nada más desde esa edad para adelante.
Desde los trece.

2

¿De qué puede servir el conocimiento
si necesita una palabra tan larga?

3

Un deseo nuevo.


Principado Miguel, alias Michel

1

¿Y si no lo va a leer casi nadie
y la mitad no lo va a entender
para qué lo vas a publicar?
Bueno; mi primer miedo fue cuando vi
que algo ya era pasado.

2

La belleza humilla siempre.

3

Me gustaría ser personaje de un libro.
Pero no como el libro tuyo. De uno importante.



Arcángel Gabriel


1

A ser estéril de los ojos. Porque yo quería ser Gabriel
el Anunciador, el que preñó a María con la mirada,
apuntándola con el dedo índice.
Fue el mandado de Dios, marcado con 3 equis:
la niña, el viejo y el ángel.
El estupro de Dios dejó pegado el deseo por siglos.
Mis ideas fijas, claro, siempre confesaba lo mismo,
huraño y terco, los curas me decían que me amarrara las manos
y el niño modelo de la clase me decía mal amigo
porque no quería mostrárselo en el baño.
Y ahora soy Gabriel,
el que preña con los ojos y el dedo índice
y nuestros profetas brotan por millones
con el líquido espeso de la piedad,
haciendo la voluntad de Dios que observa escondido.
Mi cuarto es un templo regado de Hijos de Hombre
y es preciso resucitar a cada momento
para evitar el olor a cadáver
que dejan los muchachos en el piso y en los muros.
¡Y esa sí que es fe a toda prueba!

Pierre&Gilles; Eros-Amor tallando su arco
2

Mi conocimiento es mi belleza. Lo que elija
se extiende en ambas direcciones
como un círculo cuyo centro es el placer,
los rayos son el cuerpo
y la circunferencia es el deseo.

3

Partir de cero
y repetir cada cosa que he hecho
en todos sus detalles.


Custodio Alejandro, alias Alex

1

Mi miedo era a no poder salir de un sueño.
Era como en las escenas de The Wall
cuando copulan las flores.
Siempre me mojaba en ese sueño.
Pero el miedo mío era a no poder salir de ahí.
Te hablo de entre cinco y diez años más o menos.
Al final era un desierto y me venía un ahogo.
También me desesperaba
porque no quedaban más flores para seguir penetrando.
Miedo de quedar sin mecha atrapado en ese sueño.

2

Ninguno de los dos vale nadie.

3

Mis deseos apenas son antojos:
tener sexo con muchos duendes por ejemplo,
o tener esclavos. En realidad
no tengo ni un deseo que valga su peso.




Tentador Patricio, alias Ryosuke


1

A un reloj. Era un reloj con péndulo de bronce,
con puerta de dos hojas, marco de roble 
y vidriera tipo catedral.
Lo veía inmenso porque yo era diminuto. Me decían piojo
y crecí recién a los catorce.
Ese reloj era un monstruo para mí.
Daba campanadas a mediodía y medianoche
y en la mañana con la luz de costado de la galería
echaba una sombra de manos deformes.
Caminaba despacio y al pasar por el lado del reloj
plantaba la carrera.
Me criaron con nana y abuelos. Mi papá siempre de viaje
y mi mamá en el club de viejas podridas.
La casa llena de antigüedades y decorados, como museo.
Y yo otro objeto decorativo en esa inmensidad.
A los doce años me atreví por primera vez a pararme
frente al reloj. Era un desafío heroico.
Pero no iba solo: mi amigo decía que era magia.
Y nos metimos dentro a respirar el olor a madera.
Pero se fue de la ciudad al poco tiempo
y yo fingí un accidente con una pelota
y quebré el reloj maldito.
El miedo y la rabia se parecen:
me obligaron a ser libre.
Y tengo en una caja unos pedazos de la vidriera
con la foto de mi amigo.

2

Para qué mentir. Tú sabes la respuesta.

3

Aunque no se cumpla
sólo tengo un deseo
y quiero tenerlo para siempre.


Consejero William, alias Indio

1

A verlo irse, porque era en verano, pocos días de enero.
En cuanto llegaba ya tenía miedo de verlo partir.
Una vez nos salió una medialuna en la boca
justo en el nervio de la risa
y nos preguntaban si habíamos comido algo malo.
Cuando empezó ese juego
me había dicho que saberse las mentiras de los otros
daba poderes peligrosos.
Me llevaba por 3 años. Y se notaba la experiencia.
Yo tenía apenas nueve.
D. Barkley; Composición con sábanas

2

Las dos cosas provocan heridas.

3

La sensación de estar siempre en el río
y orinarme. Sentir el fluido tibio
en el agua fría. Flotar en el agua
como a punto de nacer.






Caminante Rafael, alias El Judío

«...salió en busca de un hombre y encontró a Rafael
pero no sabía que era un ángel.»

Tobías 6: 4-5
1

Rainer fue mi protegido
y me consagré a velar como guardián suyo.
Hasta que su propio padre me empujó a su hermano,
no desde mí, sino poniéndolo en mi camino.
Y así quedé entre ellos a medias visible,
perseguido por la soledad de ambos,
a medias carnal, entre la noche y el fuego.
Custodié a su hermano de inmediato,
pero no se diga a primer encuentro:
en verdad le adoré antes de conocerle.
Aún así fui con él sólo por dinero.
Pensé que así pronto nos distraeríamos de cada uno
pero el camino era largo y dormimos juntos
recordando nuestros fríos más remotos
y él perdió sus manos en mí
y se las devolví más reales.
Luego volví a Rainer. Me recibió
más imaginario por la espera
y yo -por la distancia- más humano, le dije:
velé el sueño de tu hermano
y respondió: él y yo somos lo mismo.
Y ésa es toda la explicación que merecí ese día.
Mi miedo más antiguo, pues,
es fulminar con el tacto a los que amo.


2

No hay dos opciones.

3


Por nada ni por nadie ser eterno.