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LOS GRANDES AMORES DE JEAN COCTEAU

CRONOLOGÍA Naturalmente el propósito de esta nota no es el chisme sino iluminar algunos pasajes biográficos del más grande multiartista...

sábado, 28 de febrero de 2015

ZONA CERO: SUSURROS EN LA ISLA

de ACTAS DE (MALA) FE
Mosquito Ediciones, Stgo., 2014



















...veía su territorio según debe mirarse siempre: como nuestro primer cuerpo, que el segundo no puede enajenar sin perderse en totalidad.

(G. Mistral)



Una vez en la isla Orrego, en la desembocadura del río Maule, dos niños jugaron a que el agua los hechizaba y los hacía volver de otra edad -pude ser uno de ellos o ambos-; jugaron a un abrazo que empezaba al día siguiente y terminaba hoy, entonces siempre era más largo. Otro día en esa isla vi un atardecer con buitres sobre un tronco seco, semi podrido, contra una luna llena que disputaba su lugar al sol sin distinguirse demasiado ambas esferas, accidentes ocres al final de la mirada. Las aves reinaban algo imposible de definir, como un tiempo superpuesto en un doblez de trapo. Del tronco asomaban criaturas parecidas a lombrices y roedores de
insomnio, seres ínfimos y desquiciados, únicamente perceptibles para seres semejantes. Me veo después dibujando esas imágenes para poder entenderlas. Veo también a esos niños buscándose, cumpliendo promesas que no formularon en palabras.

Ahora vuelvo a la isla Orrego y han muerto personas allí. También en otros sitios, pero éstas me hablan de otro modo. Porque en recuerdos de muy atrás ya las presiento. Son muertos anteriores a sus vidas: niños y ancianos nuevos anticipados por deseos antiguos. No pretendo explicarlo razonablemente. La palabra maremoto tampoco estaba en mis costumbres. Sólo quise dibujarlos de nuevo, espigarlos de esas imágenes de resaca, definirlos entre lo que advierto de mí mismo en otros cuerpos que han muerto en mí como yo en ellos.


L. R.
Memorial Víctimas 27-F, 
Isla Orrego, Río Maule, Constitución de Chile





SUSURROS EN LA ISLA

a Tomás Villalobos

1

Menos que azul los huesos
menos que lengua la voz
sin espacio entre episodios de piedra
sin espacio entre silencios de poros
figuras musicales de agua
No hay lugar pero por algún lado lloramos
estas costas costillas
esa edad que el mar devuelve más pesada
ese niño que el mar conserva para golpear con su belleza
esa canción que el mar retiene más oscura
ese beso que el mar hincha
en su abismo de boca


2

Y perdonaba a la arena pero no a sus manos
odiándola y mordiéndola en rojo
en sabor de mala luna
en color de madre las arenas
Y vino al agua y le gritó maldita
y escupió a la noche
pero la perdonaba porque ambas son de carne
perdonaba a las olas perdonaba a su perdón
pero no a sus manos
y la fiera vencida de las aguas
agradecía el sonido de las piedras que la despertaron
Fue volviendo a la sordera de las aguas
con vestuario de noviazgo y duelo
dibujos de mesas rotas
heridas de calle en el mantel y la ropa
Y vino envuelta en esa sábana de sal
y perdonó a las aguas perdonó ese dolor sin orillas
pero no a sus brazos
por haberse dejado arrebatar al ángel
por haber vuelto vacíos


3

Dejaron al niño aferrado al árbol
No mirarás hacia atrás
no mirarás hacia abajo le dijeron
aferrado al amanecer
envuelto en el nudo blanco del miedo
amarrado a sus dos esperanzas
de cuerpo y de madera
hasta que vuelva el día y los hombres lloren
aferrado a sus palabras
apretando desde adentro:
flor
beso
miedo
hicieron otro árbol de él
asido por las uñas
por los dientes
Y le dijeron no te sueltes
mientras cantaban su edad mal barajada
le dijeron no te sueltes del árbol
por donde quiera que vayas no te sueltes
nunca


4

No el fango sobre las veredas
no el faldeo mojado de la noche
no el vuelo de cuervos de tijera pegajosa
no los graznidos de buitres clavándose
no las costras de sal en los jardines
no los maderos de vientre desguazado
no el luto envejeciendo en los tendales
no el olor a dispersión de carroña
no el llanterío sobre el calendario
no la antigüedad de los naufragios
Lo peor es ver el reposo del agua
la porfía de pájaros nuevos
los renovales quebrando la hojarasca
el brillo del mismo sol impune
las flores reinventadas
sin ti


Imagen publicada por Goselin Cornejo en:

(sitio recomendado)/

ZONA CERO


de ACTAS DE (MALA) FE
Mosquito Ediciones, Stgo., 2014

















...veía su territorio según debe mirarse siempre: como nuestro primer cuerpo, que el segundo no puede enajenar sin perderse en totalidad.

(G. Mistral)


Una vez en la isla Orrego, en la desembocadura del río Maule, dos niños jugaron a que el agua los hechizaba y los hacía volver de otra edad -pude ser uno de ellos o ambos-; jugaron a un abrazo que empezaba al día siguiente y terminaba hoy, entonces siempre era más largo. Otro día en esa isla vi un atardecer con buitres sobre un tronco seco, semi podrido, contra una luna llena que disputaba su lugar al sol sin distinguirse demasiado ambas esferas, accidentes ocres al final de la mirada. Las aves reinaban algo imposible de definir, como un tiempo superpuesto en un doblez de trapo. Del tronco asomaban criaturas parecidas a lombrices y roedores de
insomnio, seres ínfimos y desquiciados, únicamente perceptibles para seres semejantes. Me veo después dibujando esas imágenes para poder entenderlas. Veo también a esos niños buscándose, cumpliendo promesas que no formularon en palabras.

Ahora vuelvo a la isla Orrego y han muerto personas allí. También en otros sitios, pero éstas me hablan de otro modo. Porque en recuerdos de muy atrás ya las presiento. Son muertos anteriores a sus vidas: niños y ancianos nuevos anticipados por deseos antiguos. No pretendo explicarlo razonablemente. La palabra maremoto tampoco estaba en mis costumbres. Sólo quise dibujarlos de nuevo, espigarlos de esas imágenes de resaca, definirlos entre lo que advierto de mí mismo en otros cuerpos que han muerto en mí como yo en ellos.


L. R.
Memorial Víctimas 27-F, 
Isla Orrego, Río Maule, Constitución de Chile




ACHURADO EN MIL

Chile aparece como un inmenso caballo muerto
tendido en las laderas de los Andes
bajo un gran revuelo de cuervos.

(V. Huidobro)
1


Me hablaste de leones en los cerros
casas sobre pinos
hipocampos en los techos
barracudas en las tumbas
un bote sobre un riel
un caballo echado sobre un catre
Pensé si sería un cadáver exquisito
–no se hacen bromas así–
Pensé si sería un ready made
–no son los tiempos–
o un nuevo truco vanguardista
pero lo vi
y tuve pudor de la fantasía
Por las ánimas en risa
rezongué devolviendo la pregunta
y temimos el humor negro
las malas artes del ready made
del costado terrestre mal cosido en el mapa
y de ese mar que tranquilo lo baña
turbio de ene–enes
de sordos ultramares intranquilos
y no sé de qué
teníamos ese sucio placer
esa belleza maligna
de los ojos rebotando contra las achuras
del horizonte.


2

Las sábanas que iban a ser blancas
después eran pabellones embarrados
estrellas trapeadas
manteles rotos
bolsas negras para muertos
Las sábanas que iban a ser blancas
amanecieron de telón
para una puesta en escena de crueldad
y Artaud es un siniestrado
que busca fetos entre los peces
Las sábanas que iban a ser blancas
eran después una película
velada porque se coló una luz enferma
al cuarto oscuro
donde se entra a tener sexo
sin pedir la edad ni el nombre
y al salir todos somos personajes de un cuadro de
Il Bosco
más fácil de vivir que de tener en la mente
Y viendo que no nos sentíamos culpables
representábamos la pena de los otros
y era parecida a nuestro miedo más antiguo
Era parecida a nuestra víctima más hermosa


3


No por orden de Ubu Rey
No por la buena fe de un turno de exterminadores
No por castigar deseos
o reimplantar ese artefacto dúctil llamado conciencia
No por venganza
o por ideación de Sade, el Marqués liberado en La Bastilla
No por coreografía sexual
o espacio mal distribuido
que es otro modo de reescribir un mal libreto
para –con suerte– salvar un peor argumento
No por atrapamiento en una tela del Viejo Brueghel
o del Dr. Kevorkian
No por episodios de híper lucidez acústica
o desprendimiento de retina
o dilatación de ano o de pupila
No una retreta para divertir a Cayo Calígula
No por masividad de sativas o cactáceas
No por vitrificación de las visiones
semejantes a la etapa MOR del sueño
No adrenalina crítica a la salida de un colegio
soporífero de pubescencia en los parques
o delirium tremens por inducción de sociabilidad forzada
No por terapia reparativa
o por desarreglo sistemático de los sentidos
o por una Temporada en las UMAP de la cuarta dimensión
o por aferrarse demasiado a esas líneas
que cuelgan en el borde inferior de la hoja
No fue ninguno de los parches de figuras
que entran y salen
del deja vu que irrumpe cuando se las mira
No fue la pataphysique del Gran Arquitecto
Fueron las luces de un barco enjoyado sobre el agua
esa noche de carnaval no permitido
Fue el asombro de ese niño que no querrá volver
adentro nuestro afuera suyo
a esa frescura eviscerada
sobre orillas de la isla
Fue matemática exacta dado preciso
seducción tectónica vicio de escombros
Una hélice girando significados

































Todas las fotografías:
© Leonidas Rubio
Se autoriza la reproducción de texto o imágenes sólo citando la fuente 
y previa comunicación al correo: leonidasrubio@yahoo.es


jueves, 26 de febrero de 2015

COMPONER DESPUÉS DE ZBIGNIEW PREISNER




La cofradía polaca




Zbigniew Preisner (1955) debe ser una de las mayores mentes creativas del siglo. Un cerebro musical y conceptual que excede con mucho su ámbito disciplinario, como lo fue en otro momento de la historia un Erik Satie o como lo es hoy en día también un Philip Glass. Su alianza con el cineasta Krzysztof Kieślowski (1941-1996) no es casual, ya que ese otro polaco fue con mucho el mayor artista en su género en su país y uno de los más prominentes en varias generaciones y naciones a la redonda. La intención de ambos de hacer una síntesis musical y cinematográfica los lleva a ser prácticamente creadores a dos manos, al punto que el director consideró -según se sabe- la idea de nombrar al músico como co-autor de su trilogía "Los Colores: Blanco, Azul y Rojo". Cabe citar también como parte de la conjunción magistral al escritor-guionista Krzysztof Piesiewicz, colaborador inseparable de Kieślowski, así como el pianista Konrad Mastylo o la soprano Elzbieta Towarnicka lo son de Preisner.


Música para ver y oír


El cine ha sido así el punto de partida habitual en la obra musical de Zbigniew Preisner, digamos, su germen creativo. Parte de su propuesta ha sido dotar a la música para cine de un valor autónomo, a partir de un tratamiento temático de piezas conceptualmente íntegras, no sometidas al acompañamiento visual. Es decir, no ha sido impresionista sino clasicista. Su uso de los grandes formatos orquestales alterna con los instrumentos solistas en piezas dialogantes, con casos melódicos minimalistas desarrollados en grandes formatos armónicos. La reiteración y la variación forman parte esencial de su lenguaje, con énfasis en las construcciones tonales mayores con alteraciones internas basadas en intervalos audaces que llevan la composición casi al borde de la atonalidad. Sus melodías son insólitas, impredecibles, no obstante acomodarse rápidamente al oído. Son provocativas pero "orejeras" o "pegajosas" como se suele decir en la jerga musical.


La vanguardia

Su obra musical no cinematográfica es ya simplemente una hazaña auditiva, cuanto más interpretativa, como lo atestiguan sus "10 Piezas Simples para Piano" que recrean y resumen en perfecto equilibrio conceptos expresivos que van desde el barroco hasta el minimalismo y el post-romanticismo, en una síntesis que lo ubica como el mayor compositor de vanguardia actual para ese instrumento, en la estirpe que abriera Debussy y Fauré hace mucho más de un siglo. 


El heterónimo

Zbigniew Preisner con la complicidad de Kieślowski se hizo de un heterónimo para dar vía de escape a otras aristas de su complejo temperamento creativo. Es así como a partir de 1988 empieza a aparecer en los créditos de las bandas sonoras de las películas de Kieślowski un misterioso compositor llamado Van den Budenmayer. De éste sabemos que es holandés, que vivió entre 1752 y 1793 y que su música es paradigmáticamente romántica, de grandes orquestaciones y con preeminencia de bronces y percusión mayor. Los géneros a los que recurre Van den Budenmayer son reconocibles de las suites post-barrocas y su lenguaje instrumental es de fuerte acento alemán clasicista. Pero ocurre que este compositor no es otro que Zbigniew Preisner. La broma es demasiado seria y va tan lejos que un pasaje medular de la música que está escribiendo por encargo de la Unión Europea el protagonista de Blue, el también conjetural músico Patrice de Curcy, le pertenece a Budenmayer, es decir, al alter ego clasicista de Preisner. El gazapo llega al punto de crear una polémica. Así lo señala Ana Mainer Martín (Conservatorio Superior de Música de Aragón) en su ensayo: "Música Que Hace Cine: El Compositor Zbigniew Preisner*: 

"La ficción resultó tan creíble, que todos los melómanos se lanzaron a la búsqueda del misterioso compositor holandés. Años después, la prestigiosa editorial Oxford University Press se interesó por tan brillante compositor del siglo XVIII, pidiendo a Kieslowski toda la información posible para incluirla en la “Enciclopedia Universal de la Música”. Cuando el director contestó que la música había sido escrita por un compositor actual polaco (Preisner), los británicos le reprocharon haber sido poco serio ocultando información."

En Blue incluso podemos apreciar en pantalla una partitura de Budenmayer, que es en realidad un manuscrito de Preisner. Tal parece una invención de Borges o de Umberto Eco, pero en realidad es la determinación de estos dos hombres la que lleva más lejos, con la ventaja del género audiovisual, las posibilidades de la heteronimia.


La "Canción por la Unificación de Europa"


Basada en un hipotético fragmento musical del holandés Van den Budenmayer, es la obra que compone Patrice de Curcy para la inauguración plenaria de la Unión Europea en la película Blue de la Trilogía de Kieślowski. Es entonces la música que compone Zbigniew Preisner a través de estos dos alter ego suyos. La obra es conmovedora y ligeramente épica, como es natural al espíritu de Budenmayer. Su texto está cantado en griego y se basa en la primera Carta a los Corintios del Evangelio de San Pablo. Si prescindimos de su denominación y de su origen contextual bíblico, es en definitiva una oda al amor. Está compuesta de un preludio coral a capella, luego del cual se incorpora la orquesta filarmónica en un pasaje andante ligero que concluye con timbales. Luego entra la voz solista, que en la banda sonora tiene dos versiones, una de mezo soprano en canto llano, de estilo música popular y otra enteramente lírica con la soprano Towarnicka a cargo. El carácter y el vibrato de la intérprete son estremecedores, cuanto más que los énfasis y el texto llevan ambas versiones a la extenuación, resultando una experiencia auditiva de una carga emocional pesadísima. Cada estrofa tiene un tempo diferente. Es casi una suite de piezas breves en diversos movimientos. Reconozco al menos 6 dentro del texto coral y un par más en la coda. Si existiera un ranking de las canciones más bellas y perfectas compuestas este siglo, si hubiera un modo de medir o definir la belleza, esta canción de Zbigniew Preisner (o de Patrice de Curcy o de Van den Budenmayer) debiera estar entre las primeras sin dudar.


El ecléctico personaje


Gilmour, Preisner y Konrad Mastylo
Preisner es tan móvil en su ser creativo que se le puede ver en los más diversos roles: interpretando la flauta dulce como un músico popular por puro gusto o dirigiendo la Orquesta Filarmónica Báltica con más de 40 músicos a su cargo. Es un hombre de presencia abrumadoramente humilde pese a su estatura -artística y física-, pese a la mirada penetrante de su azul eslavo. Habla despacio, se mueve tímido, sonríe con facilidad infantil. Eso sí, su ceño espontáneo es adusto y las líneas en su rostro acusan tensiones que el hombre público sabe moderar. Ha hecho todo lo que un músico puede hacer. En una cota más lejana pero no menos alta de su inquietud creativa, colaboró con David Gilmour en el disco "On an island" (2006) y lo acompañó en el monumental concierto en Gdansk con que se estrenó el disco en Polonia tomando como marco un homenaje al aniversario número 26 del Sindicato Solidaridad, que inició el camino al derrumbe de la tiranía comunista en 1982, con efecto en toda Europa del Este. El flamante concierto ante un mar humano fue inmortalizado en DVD. Allí se ve a Zbigniew Preisner a un costado del escenario aplicando el empaque armónico de las canciones del ex Pink Floyd que dio el sello sonoro a esta banda legendaria. Vestido casual, sin pompa ni ceremonia. En el making off del concierto se le ve junto a los otros músicos jugando como un chiquillo con un improvisado armónico de copas de agua que Gilmour graduó hasta alcanzar las notas del preludio de "Shine on you crazy diamond". Parece mentira, pero allí está el autor de 30 partituras filarmónicas ejemplares, poniendo su genio al servicio del mejor rock sinfónico del siglo. 

La Orquesta Filarmónica Báltica junto a D. Gilmour en Gdansk, 2006

Entre el plagio y la admiración, su influencia


La historia de la música para cine bien podría llamarse "Componer después de Zbigniew Preisner". Su influencia arrebatadora se deja sentir en múltiples géneros, en la música popular y en la clásica, de la que es tierra común el género del soundtrack fílmico. La compositora Jocelyn Pook le debe varios pasajes de su banda sonora para "El Mercader de Venecia", donde "La canción de Bassiano" tiene frases melódicas y cadencias completas tomadas de "First Time Outside" de "Secret Garden" de Preisner. Pero qué más da. Los legados son aleatorios y las deudas creativas se remontan a Homero. Allí está Van den Budenmayer para comprobarlo. Si no, que lo diga Patrice de Curcy cuya obra la terminó de componer su esposa y su secretario.

***

CANCIÓN POR LA UNIFICACIÓN DE EUROPA
Texto: Basado en la 1a Carta a los Corintios, San Pablo, Nuevo Testamento.
Música: Zbigniew Preisner
Texto original en griego


Ean tais glosais
toon antropoon lalo
kai toon angeloon,
agapen de me echo,
gegona chalcos echoon
e kumbalon alaladzon.

Kai ean echo profeteian,
kai eido ta mysteria panta,
pistin mineral metistanai,
agapen de me echo, 
outen eimi,
outen eimi,
outen eimi.

Él agape makrotumai, chresteuetai
él agape ou dzelloi, erpereuetai,
ou fysioutai.

Panta stegei,
panta pisteuei,
panta elpizei, 
panta upomenei.

Él agape oudepotte piptei
eite de profeteiai, katargetezontai,
eite glosai, pausontai,
eite gnossis katargetesetai.

Nuni de menei, pistis, elpis, agape,
ta tria tauta.

Meidzoon de toutoon, que agape.
Meidzoon de toutoon, que agape.
Meidzoon de toutoon, que agape.



CANCIÓN POR LA UNIFICACIÓN DE EUROPA
Texto: Basado en la 1a Carta a los Corintios, San Pablo, Nuevo Testamento.
Música: Zbigniew Preisner
Versión al español desde el inglés: L. Rubio


Si yo hablase todas las lenguas
de los hombres
y de los ángeles
pero no tengo Amor
sería como metal que rechina
o címbalo que retiñe.

Y si tuviese el don de la profecía,
conociera todos los misterios,
una fe que moviera montañas
pero no tengo Amor
no soy nada,
no soy nada,
no soy nada.

El Amor es paciente, benigno.
El Amor no siente envidia, no se jacta,
no se envanece.

Todo lo sufre,
todo lo cree,
todo lo espera,
todo lo soporta.

El Amor no pasará jamás.
Las profecías se acabarán,
cesarán las lenguas
y la ciencia desaparecerá.

Entonces ahora
la fe, la esperanza, el Amor,
esas tres fuerzas permanecen.
Pero la mayor de ellas es el Amor,
pero la mayor de ellas es el Amor,
pero la mayor de ellas es el Amor.




***

Enlaces recomendados:

CANCIÓN POR LA UNIFICACIÓN DE EUROPA


Preisner's Music, álbum

David Gilmour, Live en Gdansk.


jueves, 19 de febrero de 2015

"A GRAT DAY FOR FREEDOM", CANCIÓN DE DAVID GILMOUR



Esta canción es el track número 5 del álbum de Pink Floyd de 1994, The División Bell. Su texto pertenece a David Gilmour con intervención de su esposa, la escritora Polly Samson. Su música fue compuesta por David Gilmour con arreglo de la banda. En el álbum CD tiene una duración de 4. 17 minutos.

Musicalmente se podría describir como una pieza en dos movimientos, el primero marcado por el protagonismo vocalista, dando preeminencia al texto, con una orquestación armónica de notas largas atmosféricas a cargo del teclado. Tiene un modelo A-B, donde A se canta unísono con el piano eléctrico en sonido natural, muy cercano al gran piano acústico. El motivo B se canta con ligera distorsión efecto delay en la voz. El segundo movimiento es instrumental a partir del momento en que concluye el texto y es ya una pieza de rock progresivo sinfónico con protagonismo en la guitarra eléctrica con efecto melódico pesado. La composición es conceptualmente oscura, bien distribuida en bajos y agudos de la guitarra. Es interesante observar que el motivo A se compone en Do menor y el motivo B se compone en tonalidad mayor de FA. Para el segundo movimiento o coda instrumental se mantendrá el tono mayor.

Desde el punto de vista del texto se trata de una visión escéptica de la transformación geo-política de Europa posterior a la caída del muro de Berlín. Es por lo tanto una canción política, no partidista. Se podría pensar que es una queja sobre la unificación de Alemania pero en realidad parece apuntar a la defraudación de las esperanzas de libertad que se abrieron con motivo de la caída del bloque soviético, pero que a poco andar se tradujo en cruentas guerras nacionalistas, particularmente en la devastadora guerra de los Balcanes.

La alusión a la caída de un "muro" hizo que la canción inevitablemente fuera interpretada como una reminiscencia de la ruptura de la amistad entre Gilmour y Waters pero esto fue desmentido en forma explícita por su autor con estas palabras: 

"Estoy contento de que la gente interprete The Division Bell de cualquier modo que desee. Pero talvez una nota de precaución debería hacerse notar porque puedes leer demasiado dentro de ello. 'A Great Day for Freedom', por ejemplo, no tiene relación alguna con Roger o su "Muro". Simplemente no. ¿Qué más puedo decir?"

Esta interpretación equívoca se ve acentuada por el hecho de que el motivo B de la canción redacta el texto en segunda persona, con una interpelación del hablante hacia alguien con quien se ha producido un distanciamiento. En el contexto real de la canción esto parece responder más bien a un relato simbólico sobre la soledad del sujeto frente al devenir de los hechos socio-políticos que sobrepasan la frágil condición humana y desarticulan vidas.


J. Bosch


En el segundo verso de la segunda estrofa se alude a "La nave de los locos", en referencia a la obra satírica publicada en 1494 en Alemania bajo ese nombre por el teólogo no clerical Sebastian Brant, quien hace parodia de los poderosos y especialmente de la Iglesia, señalándolos como una nave de locos o necios que van a la deriva. Anterior a la obra literaria existe una obra pictórica (probablemente 1490) homónima de Jheronimus Bosch, donde también se recoge la idea de que la sociedad está conducida por locos desquiciados que detentan el poder. También puede interpretarse como un estado de inocencia en que las simples gentes aparecen como "locos" por tener la buena fe de confiar en sus guías morales o políticos.








Zbigniew Preisner 

Esta canción fue incluida en la gira de David Gilmour para la promoción de su álbum solista On an island, de 2006. Fue parte del brillante programa que el músico entregó en Gdansk, Polonia, junto a la Orquesta Filarmónica del Báltico dirigida por Zbigniew Preisner, quien ha sido el músico preferencial en la filmografía del director polaco Krzysztof Kieślowski. En el álbum On an island el músico Zbigniew Preisner tuvo participación como co-arreglador y director orquestal en todos los temas. 

Gilmour y Walesa en Gdansk, 2006
El concierto de Gilmour en Gdansk fue producido por la alcaldía de la ciudad con motivo de la celebración del 25 aniversario de la formación del sindicato clandestino Solidaridad que significó la caída progresiva de la dictadura comunista en Polonia, con influencia en toda Europa del Este. En el concierto estuvo presente Lesch Walessa, quien fuera líder fundador de Solidaridad y luego primer presidente elegido democráticamente en Polonia tras 45 años de ocupación soviética. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1983. Como nota curiosa se consigna que Walessa es un antiguo admirador de Pink Floyd y profundo conocedor de la discografía de la banda. Estos detalles hacen de la interpretación de la canción "Great day for freedom" en Gdansk un hecho especialmente emblemático. En el concierto el modo de guitarra empleado por Gilmour fue mucho más pesado y el fraseo mucho más sucio e inspirado que en la versión de estudio. Este registro también tiene la particularidad de ser el último concierto en vivo en que Gilmour y el tecladista Richard Wrigth tocaron juntos.



Richard Writgh en Gdansk, 2006 

En el registro de álbum CD de "David Gilmour, Live en Gdansk" la canción "A great day for freedom" tiene una duración de 5. 56 minutos.




Un Gran Día Para la Libertad
Letra: D. Gilmour / P. Samson
Música: D. Gilmour
Pink Floyd, 1994
Traducción libre del texto: L. Rubio


El día en que el muro se vino abajo,
tiraron los cerrojos al suelo
y con los vasos en alto brindamos con un llanto
por la libertad que había llegado.

El día en que el muro se vino abajo
arribó finalmente la Nave de los Locos.
Las promesas encendieron la noche
como palomas de papel en vuelo.

Soñé que te habías ido de mi lado.
Sin calor, ni siquiera el orgullo permaneció.
Y aún cuando me necesitabas
estaba claro que no podía hacer nada más por ti.

Ahora la vida se devalúa día a día
mientras amigos y vecinos se dan la espalda
y hay un cambio que, aún cuando lo lamentemos, 
no puede deshacerse.

Ahora las fronteras se desvanecen
como arenas del desierto
mientras las naciones 
se lavan sus manos sangrientas
de lealtades, de sus historias ensombrecidas.

Desperté al sonido de los tambores.
La música sonaba, el sol de la mañana nacía.
Me di vuelta y te miré
y todo, menos ese amargo residuo, 
se escapaba..., se escapaba.



enlaces recomendados:

A great day for freedom, versión Live en Gdansk, 2006:

A great day for freedom, estudio, The Division Bell, Pink Floyd, 1994:

David Gilmour, Live en Gdansk, 2006: