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sábado, 5 de noviembre de 2016

JACQUES D' ADELSWÄRD-FERSEN, ANIVERSARIO 93 DE SU MUERTE (2)

Nino Cesarini en la vida de Jacques




Nino Cesarini (1889-1943) no tiene más de 14 años cuando conoce al Barón d'Adelsward-Fersen (1880-1923). Éste por su parte tiene 24. Los 10 años de diferencia y la deserción de la heterosexualidad fueron el impulso de un tipo de relación que hasta el día de hoy conjura todas las maledicencias del mundo. Para no pocos es también una invitación al asombro y a la esperanza, aunque vanas. Es esa clase de historia que con toda probabilidad, no se repite.

Las imágenes de Nino Cesarini han estado en controversia para los historiadores. En general se le atribuye una serie de fotografías tomadas no más allá de 1905 por Von Pluschow, donde se observan diferencias de estatura y perfil entre los modelos. El hecho de tener un ligero parecido con Vincenzo Galdi, modelo predilecto del Pluschow por esa época, acentúa la confusión. No obstante se infiere que al menos hay 2 modelos en esas fotos, se presume que pudo haber un cambio anatómico importante en Cesarini al momento de pasar a vivir con Jacques d'Adelsward-Fersen en 1904. 

Roger Peyrefitte, el más autorizado documentador de la biografía del Barón-poeta deja ver que Cesarini era tímido y de bajo perfil, poco dado a retratarse, no obstante acceder a todos los compromisos que su protector le implicaba. Lo que se encuentra fuera de toda controversia es que el pintor Paul Hoecker lo retrató hacia 1904 y de acuerdo a ese cuadro debe tomarse cualquier representación fundada que quiera hacerse sobre el compañero del Barón. Del mismo modo se cuenta con la imagen estatuaria ejecutada por Francesco Jarace, conservada en fotografías. Curiosamente, una observación plástica elemental hacen coincidir la anatomía de Cesarini con el modelo de 3 de las fotos de Pluschow en las cuales se le ve más robusto, mientras que el trazado facial coincide más bien con el perfil de la otra parte de la serie fotográfica en la cual el modelo luce más espigado. Sin embargo hay un detalle fisionómico que no podría pasar desapercibido ni al menos perspicaz -que cierta pícara pudicia nos hace no mencionar explícitamente-, y que tienen en común al menos 3 de los retratos. A su vez, respecto a la fotografía de plano general del cuarto original de Villa Lysis donde fue instalada la pintura de Hoecker, con el modelo boca abajo sobre un sofá, parece ya no quedar ningún asomo de duda de que se trató de otro modelo. También llama la atención el semblante sumamente maduro de Nino que retrata Vincenzo Gemito hacia 1914, es decir sólo unos 10 años después del cuadro de Hoecker.

¿Qué fue de Nino Cesarini después de la muerte del Barón, más allá de las disputas legales y financieras de la familia? ¿Cuánto del legado iconográfico y documental (cartas) pudo rescatarse después de la muerte del Barón y luego de la propia desaparición de su compañero? Como todo en esta historia, quedan los ecos, las conjeturas, las figuraciones, la resolución imaginaria, el sueño dentro de un sueño. Así fue el encuentro entre Jacques y Nino y así lo que le tocó vivir al adolescente obrero junto al impulsivo aristócrata: diríamos que un amor que no es un impulso a primera vista, no es nada. Algo insólito en la realidad, donde los verdaderos cuentos de hadas tienen un alto costo. Mucho más los de hados.

Persiste entre los velos del misterio el señalado por el Barón como "bailarín de las caricias" o el "más hermoso que la luz de Roma"; el protagonista de la "belleza inútil" señalado por la poeta Ada Negri; o el casi niño repartidor de periódicos señalado por el destino, que pudo llevar una vida de sapos pero se convirtió en príncipe contra todo lo previsto, pero por corto tiempo, como se impone en el cuento perfecto.



Relato de Roger Peyrefitte sobre el encuentro entre Jacques d'Adelsward-Fersen y Nino Cesarini, El Exiliado de Capri, Editorial Sudamericana, edición en español, 1960, páginas 138-144:






Capítulo sobre "la infidelidad de Nino", misma fuente, páginas 194-198:









 Iconografía de (o sobre o atribuida a) Nino Cesarini 
registrada por Wilhelm Von Pluschow :















Escultura de Vincenzo Gemito, emplazamiento actual
Retrato de Nino, por V. Gemito, hacia 1914

Óleo de Paul Hoecker, hacia 1904, actualmente perdido

Jacques en 1901

La célebre fotografía de Jacques junto a Nino y el boy singalés Suwais;
en los jardines de Villa Lysis, hacia 1908
Autógrafo de Jacques en la primera página de
"Y el fuego se extinguió en el mar"

Interior mansión Villa Lysis, conservación actual


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