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miércoles, 26 de septiembre de 2012

ÁNGEL ESCOBAR VARELA, poeta teatrero


Nacido el 3 de marzo de 1957 en Sitiocampo, Guantánamo,  Ángel Escobar tuvo mal comienzo para su vida. Tras la muerte de su madre a manos de su padre, su infancia giró alrededor de la orfandad y marginalidad. A los 20 años se graduó en la Escuela Nacional de Arte de La Habana especializándose en Arte Dramático, y siete años más tarde en Artes Escénicas en el Instituto Superior de Arte.

Ganó el Premio David (UNEAC) con el poemario Viejas palabras de uso (1977).  Luego vendría el Premio de Poesía Roberto Branly (UNEAC) con Epílogo famoso (1985), La vía pública (poesía, La Habana, 1987), Malos pasos (poesía, La Habana, 1991), Todavía (poesía, La Habana, 1991), Abuso de confianza (poesía, Santiago de Chile, 1992), Cuéntame lo que me pasa (relatos, Zaragoza, 1992), Cuando salí de La Habana (poesía, Zaragoza, 1997).  En diciembre de 1997, se publicaron, también en Zaragoza, los poemarios póstumos: El examen no ha terminado y La sombra del decir.  En 1989 Escobar estrenó su pieza teatral Ya nadie saluda al rey.

Sobre su poesía se puede decir que está fuertemente marcada por lo histriónico, sin llamarse a sorpresa dada su especialidad en dramaturgia. Me atrevo a decir que la sensación de estar expuesto es el sello distintivo de su expresión, y la teatralidad deviene en patetismo, absurdo, sarcasmo y lucidez, autocompasión y auto-ironía. El poema es un guión y un relato simultáneo, con preferencia por el lenguaje sintético dentro de la unidad de cada verso, no obstante cultivar el poema largo. De algún modo el poema para Escobar era una sumatoria alzada de epigramas. A su vez la autonomía del verso se instala desde una musicalidad entrecortada pero eficiente, como un cansancio en una supuesta declamación. Su sintaxis es, digamos, acezante. 

Sobre su suicidio se conoce poco. Sobre su estancia en Chile circulan algunas leyendas urbanas de las que son depositarios algunos privilegiados que hacen valer su condición de tales con consecuente histrionismo. Era que no. Entre los que practican este buen oficio de recordar a Ángel Escobar cabe destacar a Lila Calderón, realizadora audiovisual, poeta y narradora, quien obtuvo el Primer Premio en el Encuentro de Cine y Video del Caribe con su producción "La muerte de un poeta" dedicada al cubano.
 
Personalmente no tuve conciencia de estar ante un gran poeta cuando lo vi en 1989 en Concepción, en un lugar que para peor, no recuerdo. Era el lanzamiento de ABUSO DE CONFIANZA, por iniciativa de una fantasmal Editora KIPUS 21, de la que ignoro otros registros. Esa vez estaba presente el prescindible poeta  cubano Víctor Casaus lanzando un opúsculo por ediciones Mosquito, la cual tampoco yo sospechaba que sería mi editorial años más tarde. Pero reconozco que esta presencia fue mi gancho para asistir, ya que el nombre de Casaus me era familiar por una antología de poemas-canciones de Silvio Rodríguez de la cual aquél era autor junto a otro suicida cubano, Luis Rogelio Nogueras. El libro se llama "Que levante la mano la guitarra" y fue editado por ediciones LAR de Concepción en 1990, pero yo tenía entre mis tesoros robados una edición anterior en ese oloroso y frágil papel cubano. El caso es que concurrí junto al poeta Floridor Pérez y tal vez algún otro miembro del taller de poesía del Departamento de Español de la Universidad de Concepción, que integré ese año junto a Mar-Cielo Del Río Seco y Mafalda Villa de la cama china con espejos de Gonzalo Rojas. (Discúlpese mi insolencia teatral a guisa de homenaje al gran cubano dramático-lírico). Compré con mis escasos morlacos de entonces un ejemplar de ABUSO DE CONFIANZA, que ha venido a ser uno de mis libros predilectos, aunque lamento ver que su poder de seducción decae con el tiempo, tal vez por, insisto majaderamente, eso de teatralidad que contiene: se arriesga a convertirse en una representación demasiado vista y va perdiendo la gracia. Con todo, es gran poesía, fuera de discusión, pese a su amenazante y desafortunado prólogo. Su portada da cuenta de la plasticidad escenográfica del conjunto y el primer texto es modélico de ese estilo. Acompaño algunas imágenes del mismo y más abajo un enlace con una breve antología. Salve Ángel Escobar, los que aún no se suicidan, te saludamos:





































Antología para bajar en pdf:




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