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"BETONIYÖ", DISTOPÍA ADOLESCENTE Y EL FRACASO DE LA BELLEZA

    Título: BETONIYÖ Directora: Pirjo Honkasalo Guión:  Pirkko Helena Saisio;   Pirjo Honkasalo País: Finlandia Año: 2013 Actor ...

sábado, 1 de septiembre de 2012

REPORTAJES A DELFÍN PRATS: TRANSCRIPCIONES ÍNTEGRAS



El siguiente material responde a los 3 reportajes actualmente disponibles en la red. Se citan las fuentes y se respeta fielmente las declaraciones vertidas por Delfín Prats en los audios originales. Mi transcripción tiene sólo fines de difusión. El material forma parte de un pdf realizado por mí, como homenaje a este poeta y con el fin de suplir la dispersión de material disponible, así como la absoluta ausencia de ediciones chilenas de su obra.

Se puede descargar en el siguiente link:



Leonidas Rubio



Parte I:
“MI LIBRO FUE ARROJADO EN EL AGUJERO DE LA MEMORIA”


Declaraciones de Delfín Prats para el documental “Seres Extravagantes”, dedicado a Reynaldo Arenas, dirigido por Manuel Zayas y producido por Antonio Hens en al año 2004, filmado íntegramente en Cuba.

Delfín:…Hacer naturismo es muy lindo, pero hay que vencer una serie de obstáculos. Retirando un balde con agua de un pozo)
…Qué pasa…? Yo tengo tendencia a deprimirme, y entonces tengo que tomar café… antes bebía ron pero ahora si, no puedo. Pierdo el sentido, me vuelvo loco. Puedo perder todo… la bicicleta… dejo la casa abierta, me tiro ahí y ¡bup! Caigo como en una especie de estado de coma.

(Pensativo) Hiram Pratt… Hiram era el nombre mío de guerra en La Habana, cuando era joven. O sea en el ambiente… la cosa esa de la calle, la Rambla. Ser homosexual comportaba ya desde un inicio, ser distinto, tener una raíz de rebeldía.

Él (Reynaldo Arenas) no aceptaba la palabra amistad, digamos, él decía que no tenía amigos, que no había amigos, pero, bueno… en realidad fuimos amigos. En el marco de aquellos años, él es quizás la persona, con la que yo tenía una mayor afinidad, en cuanto a nuestras inquietudes, nuestras formas de vivir la literatura, de tratar de encontrar en la literatura un refugio, un apoyo… una realización no.

Cuando nosotros dimos por perdido el libro mío, Lenguaje de Mudos, que había ganado el premio de la UNEAC, Arenas fue, ya aquí yo sí recuerdo nítidamente, que él fue quien más luchó y quien más pugilateó porque yo diera un recital… donde asistió Virgilio (Piñera), donde asistió José Rodríguez Feo y donde asistió mucha de la gente que frecuentaba en este momento este ambiente de allí de la Rambla, de todo esta zona… y lo hicimos en la Casa de la Cultura Checoslovaca y yo leí Lenguaje de Mudos completico.
Periodista: ¿Y qué pasó con tu libro?

Delfín: Bueno… mi libro fue arrojado en el agujero de la memoria. (Sonrisa) O sea el libro no salió… no se vendió, no circuló, se conservaron muy poco ejemplares. Nunca se me olvidará que en la portada de mi primer libro se decía que mis poemas eran producto de una vida nocturna, y efectivamente… muchos de los hallazgos si es que los hubo –o sea, el libro tiene ya cuarenta años… qué se yo, bueno- eran producto sencillamente de participar, qué se yo, que si entraba a la Zorra y El cuervo y de pronto salías de ahí, uno veía gente, ibas pa’ allá, cogías una guagua, te metías a otro lugar, eh… esa vida… que es muy linda ¿no? Con sus riesgos, como todo…

Eh… Arenas era muy rápido en… para empatarse ¿no? Sabía fletear ¿no?… con una facilidad tremenda. Había desarrollado todo un físico de eso ¿no? Usaba un comandito aquí… (señalando la cintura) donde por lo general traía una cajita de cigarro y sabía abordar con mucha facilidad a… la persona. Es falso que nada más le gustaran los bellos y los jóvenes, no. Ahí entraba toda una serie de gente -¿no?-, menos jóvenes… no por supuesto ancianos no, pero… gente no tan bella, gente no tan blanca… gente no tan… eh, era una cosa terrible. Lo llevó a la adicción. Es como toda… como las demás adicciones. Y además las adicciones son contagiosas.

Yo también estuve en El Morro… (se corrige) No en El Morro no por dios! En el Combinado del Este… una cosa muy simpática, por unos rusos. Que me cogieron a mí saliendo de la bahía donde había yo en un barco, con unos rusos a tomar vodka y a comer, no sé qué cosa… ni me acuerdo ahora, y entonces para colmo de males me había dado los rusos una… unos pulóver y eso… de regalo ¿no? Y bueno, me cogieron por receptación, no tuve más remedio que ir allí 3 meses en el Combinado del Este. O sea que conocí… sé lo que es un lugar como ese… como están las personas, no… confinadas ¿no?

Bueno, la prisión es uno de los momentos más interesantes de la autobiografía… y, me parece que ahí la descripción de esas galeras que él (Reynaldo Arenas) hace es… (interrupción).

(Se distrae y recibe a un policía que entra a su casa a pedir documentos. El policía se dirige a los presentes diciendo “permítanme los documentos” y le apunta a Delfín Pratt diciendo “el de usted principalmente”. Luego interroga por “la filmación” que se está realizando.)

Continuación:

Nunca supe que Reynaldo Arenas estaba enfermo, salvo un comentario que un día… como los intelectuales cubanos vienen con mucha frecuencia de La Habana aquí a Holguín a cosas… festividades o jurados, pues un día en una mesa, en uno de estos eventos pues se suscitó el tema y alguien dijo “… tiene SIDA”.

La madre nunca entendió que Arenas hubiera debido escribir sus memorias. Bueno, eso fue un poquito después de la muerte pero, ella nos contaba… en reiteradas oportunidades nos contó que había sido más duro para ella recibir ese libro que la noticia del muerte de Reynaldo.
Periodista: ¿Te dijo por qué?

Delfín: Bueno, es fácil entender por qué. Por… el libro está lleno de toda una serie de elementos que atentan contra la moral de otros ¿no? En los últimos tiempos, el objetivo suyo (de Arenas) era la difamación. Que todo lo que él podía hacer como para… vengarse ¿no? En ese sentido… ves que parece que todo el mundo está contra ti y que tu… tu literatura tiene que ser una obra de venganza.






Parte II:
“EL POETA LO ÚNICO QUE TIENE QUE HACER ES CUIDAR SU PALABRA”



Texto íntegro de sus declaraciones para el documental “Entre el esplendor y el caos”, de Carlos Y. Rodríguez, LOS DOCOS FILM, 2008.

Date cuenta que yo siempre voy a negar… todo. Tú eres el que tiene después que reconstruirlo todo a partir de los datos y de lo que has visto.

 Entren amigos / tomen asiento entre mis pertenencias / las que no me pertenecen más que a ustedes / no tengo nada que brindarles / como en otro tiempo leche pan viejo o alguna que otra / tibia palabra que roer / como ven las cosas han cambiado mucho / ustedes están muertos hace unos cuantos calendarios / yo tuve un poco más digamos de destreza / con las enfermedades infecciosas de los primeros años / pero créanme / no es ninguna ventaja estar aún del lado de los vivos / gozando de sus escasos privilegios

(Saldo)

Esto es La Cuaba. Un lugar donde mi familia ha habitado durante cuatro generaciones. Yo nazco aquí en el año 1945, hace 60 años.

Mi papá es… una persona muy tolerante. Mi mamá era un poquito difícil. Todavía lo es. Nunca se me olvida que una vez me castigó por… eh, me pegó! Eso es algo atroz. Porque yo me encaramé en una mata. Entonces, en ese caso eran las madres las que… le pegaban a los muchachos. Ese tipo de castigos no son pedagógicos porque… la persona pierde… eh… es decir, la necesidad que tiene toda persona de abrirse paso en un mundo difícil. Es decir… pierdes como que… ese impulso hacia las alturas.

Pero bueno, mira, yo no quiero caer en la tentación de mitificar una infancia. Porque el recuerdo… el recuerdo procede por selección… y por lo general lo que hace es que la memoria conserva mucho más las cosas agradables, ¿no? Mirada en perspectiva… yo tengo una infancia de la que no tengo que reprocharme. Una infancia… hasta los 12 años yo viví aquí… que es a los 12 años cuando yo tengo que ya ir a estudiar a la ciudad. Tuve que becarme, estar en una escuela interna. El lugar se llamaba Escuela Superior Rural. Existía una en Holguín… para niños que vivieran en los campos. Es una institución pre-revolucionaria. Después salgo, me relaciono primero con Holguín y voy a parar a La Habana ya como becario. Eso ya es en el año 1962 cuando tu sabes que estudio el ruso.

Tuve la buena o mala suerte de… ese año haber sido premiado… con un pequeño margen ¿no? O sea… se me premia 2 a 1… y bueno, el libro me ha perseguido durante toda la vida. (Se refiere a “Lenguaje de mudos”).

Si tú prohíbes en tu país un libro… los que están afuera, entonces, quieren ganarse a ese autor para su causa. Y entonces es posible que, durante algunos años se pensara que yo, por esos planteamientos tan abiertos… de mi juventud, que yo iba a ser, digamos, un poeta de la disidencia.

Con los años uno aprende que no hay que disentir sino que… uno lo que tiene que hacer es que si eres poeta, serlo auténticamente y tu propia obra te tiene que justificar al cabo… y en extremo. ¿Por qué? Porque eso queda… para los políticos. El poeta lo único que tiene que hacer es cuidar su palabra. Incluso el silencio es importante.

Un animal extraño me visita.
Sin anunciar su inesperado arribo abre la puerta,
callado se desliza por entre los objetos oscuros de mi cuarto
hasta alcanzar su sitio en el armario.
Entonces vuelve hacia mí su rostro
y se establece nuestro impasible diálogo.
Este animal conoce mis secretos,
ha visto bajo mi piel segregaciones semejantes a su orina,
ha sentido mi aliento abominable y en mis masturbaciones
se ha estremecido un tanto también poseso del deseo.
Él está hecho para andar por mí aún donde yo mismo me ignoro
evidenciando mis temores y mis aspiraciones.
Este animal era temible antes,
era un niño malcriado,
una criatura hostil que despertaba mi sueño en altas horas,
y como para un concierto indeseable
el amor afinaba sus sordos instrumentos.
Ahora es distinto, este animal es todo para mí,
es el amor, el trago, la costumbre que nos amamanta,
el sitio predilecto, un viejo amigo que sabe su deber,
un animal extraño que siempre me visita
y me sorprende.


(Litografía)


Lo curioso es que ese poema sea uno de los primeros del libro también. Es decir que alguno de mis textos que se pueden llamar mejores entre comillas, están contenidos cuando uno era… cuando yo era muy joven.


Es para todo holguinero… ¿no? …con conciencia, de que… hay una salida más allá del estrecho lugar donde tu vivas.

Gibara es el lugar ideal para uno venir. Yo tengo un vínculo histórico con Gibara. Ahora no puedo decirte cuándo ni en qué momento yo… vi esta ciudad por primera vez. Ahora sí recuerdo los momentos en que vine siendo muy joven… muy joven te digo, digamos 20, veinte y pico años… veníamos al balneario… con algunos amigos escritores ¿no? Entre los escritores Reynaldo Arenas por supuesto que era otro que amó a Gibara.

Mi poesía tiene momentos eróticos y mis motivos eróticos estaban dentro de la marginalidad. Es decir… eso es un lugar común… Pier Paolo Passolini, etcétera, etcétera, etcétera… objetivos eróticos marginales. Te sientes fascinado por ese mundo… y escribes sobre eso. Yo creo que en poca medida porque… no logré escribir lo suficiente ¿no? Eso me parece interesantísimo!

Creo que yo debo hablarte de la noche habanera… de una época un poquito más acá de los Tres Tristes Tigres*. Es decir, ya los bares y los lugares de reunión nocturna, donde se iba a beber y a buscar pareja… iban poco a poco sumiéndose en una decadencia gradual. No es el momento esplendoroso que todavía… que está descrito en los Tres Tristes Tigres.

*novela de Guillermo Cabrera Infante publicada en 1967


Yo llego a La Habana en esa época. Una Habana pletórica de posibles aventuras. Entonces yo… como es lógico pues, voy a estos lugares. Salgo… camino Rambla arriba y Rambla abajo, por el Malecón para allá, por el Malecón para acá… entro, con muy poco dinero a uno de estos clubes nocturnos, pero siempre hay alguien que decía “eh, ¿tú te quieres tomar una copita, tú quieres acompañarme… una bebida?”. Sin la vida bohemia mía, sin todo eso de haber pernoctado… de haber amanecido en lugares lejanos… haberme relacionado con gente en estos lugares, de eso brotó mi poesía! Y a lo largo de mi vida yo he mantenido con el alcohol una relación de… amigos.

Yo… lo que pasa es que entre las armas que yo tengo para protegerme, está el alcohol. Si yo veo una situación amenazante, me emborracho y me anulo… y anulado soy invulnerable.

Cuando yo regreso a Holguín a la actividad… es decir, a formar parte de un movimiento de creadores ¿no?, como yo he formado parte aquí en Holguín durante años no es un grupo poético. De hecho cada uno tiene su forma de pensar, su línea ¿no? No es orgánicamente un grupo.

(Durante este pasaje del reportaje se le ve preparando un café para ofrecérselo a una persona en una sala de estar. La persona que recibe el café le dice “Tú siempre… no cambias muchacho. Uno es el que te debería servir a ti”. )

La poesía mía no surge comprometida… no surge comprometida históricamente. Pero tampoco a la larga resulta una poesía que sea anti-histórica o a-histórica ¿no? Lo que no… yo no parto desde el compromiso de ningún tipo. O sea, la poética mía no parte de… es un compromiso abstracto con la humanidad y es un compromiso digamos, con las tendencias soterradas del individuo, ciertas represiones, ciertos momentos del inconciente. Por eso se ha hablado de la cosa nocturna ¿no?

Yo creo que yo muy tempranamente me decidí a no ser escritor. Fui alguien que recibió unos poemas. De qué o de quién… eso no tiene explicación. Del subconsciente, de la noche, de otras lecturas… se produjeron los poemas. Yo no cultivé la escritura como una profesión. A mí lo que no me gusta es que yo vaya con un bolso de mano por la calle y me digan “poeta!” porque eso es insoportable. Cualquier otra palabra… qué se yo… “amigo, fulano”. No sé… en ese momento yo creo que no eres poeta.

Yo soy alguien que trata de romper vínculos, no de crearlos. Es decir… de vivir en una especie de desasimiento. Porque los mayores condicionamientos del hombre se deben a… al aferrarse, es decir, tu tienes que, en vez de aferrarte, tienes que soltar.

(Se prepara otro café y probándolo dice “ni dulce ni amargo)

Sería imposible andar desnudo ¿no? Desnudo, descalzo… comiendo lo que te encontraras por la calle… tienes que tener cierto afincamiento en la material… no hay otra salida.

Holguín me atrapa. Quizás es porque sea la primera ciudad que yo conocí en la vida… porque es una ciudad de pequeñas dimensiones… porque me muevo bien en ella en una bicicleta, la cosa es que… me siento mejor en ella, digamos, que en La Habana. Y por supuesto, yo te decía ayer que… por ejemplo yo estuve en Barcelona… me siento como si estuviera soñando… como si yo fuera un personaje de película. Eso es simpático ¿no? Pero Holguín es una ciudad hecha a mi medida.

Los nexos con una ciudad son totalmente involuntarios. Hay que recordar el poema de Kavafis… de la ciudad.  Es decir que la ciudad te persigue a todas partes, que en vano te fuiste de ella y entonces… eh… recordar ese poema, pero… a cierto nivel tú tienes también que desasirte. Es decir, no folclorizar mucho, no hundirte mucho en raíces históricas… sino habitar un poco esa misma ciudad pero situada en el aire.

Tú tienes que vivir de tal manera que tú sepas que existe ese sufrimiento… que puede tocarte y que finalmente te va a tocar. Tú no tienes un alma permanente y definitiva, absoluta, sino que también tu espiritualidad es relativa ¿no? Todas esas cosas son enseñanzas que lo ayudan a uno a… bueno, terminar… yo no diría este ciclo sino porque…, a lo mejor conmigo termino yo mismo.


Parte III:

“MI IDEAL ES ANULAR EL YO”


 
Conversación entre Delfín Prats y sus amigos Yunia Lores y Eduardo Verdecia, Holguín, enero de 2005. Grabación informal. Editado en 2009.



Delfín Prats: Bueno ustedes saben que yo hace tiempo que no escribo ¿no? Porque yo estudio las filosofías orientales… el budismo… esas cosas. No hace mucho salió en la revista que publican aquí en Holguín, Diéresis, una entrevista conmigo que tienen que conseguirla antes de irse, donde yo planteo toda una serie de cosas.

Eduardo Verdecia: ¿No la tienes?

D. P.: En este momento yo no la tengo. La presté y me la… no me la devolvieron.

E. V.: Haber si conseguimos una fotocopia…

D.P.: No… ustedes se llevan un ejemplar.

Yo considero que en realidad yo ya escribí… una Poesía. Yo escribí… mis poemas en mi juventud y me parece que esos poemas me representan a mi ¿no? Ahora yo soy una persona que mi… mi ideal es anular el yo. Eso no es fácil. La anulación del yo procede de las lecturas que uno hace del pensamiento de la India, de China… del taoísmo, del budismo… Yo traje un Sutra de allá de…

Yunia Lores: ¿De la India?

D.P.: Sí. En Barcelona me lo regalaron. Entonces… es decir… ese yo poético es muy inferior al verdadero “yo” de uno. Digamos lo que en el budismo se llama la “naturaleza original”. Y bueno, ya yo llegué hasta algún nivel y… yo no sé si en el futuro pueda yo escribir algún poema. Si se producen, genial.

Y.L.: Si no te puedes obligar a hacerlo.

D.P.: De ninguna manera.

Y.L.: Simplemente si te apetece… tienes que saciar tu…

D.P.: Porque bueno, toda esa vanidad que rodea al oficio de escritor… yo no la padezco. ¿Entiendes? He renunciado a todo eso. No que uno trate de oponerse a que otros exhiban ese tipo de personalidad. Yo no la exhibo. Yo fluyo con la realidad. O sea, de aquí cojo la bicicleta… me voy para un lugar, sin padecer ese prejuicio de ser intelectual. Porque yo no soy intelectual. Escribí algunos poemas… sí. Yo creo que tengo algunos poemas buenos. Ahora se empeñaron en hacerme un librito para mis sesenta años… que es en base de prosa... de algunas prosas que yo escribí. Yo espero que ese libro salga… se los mando a ustedes. Es un libro que tiene momentos muy buenos. Está formado por fragmentos de diarios… de dietarios ¿no? … que es donde uno es verdaderamente auténtico.

E.V.: Antes de suprimir el yo completamente ¿no te gustaría escribir tu autobiografía a lo… (ininteligible)?

D. P.: Déjame decirte que escribir una buena autobiografía es una excelente forma de suprimir el yo. Elevarías el yo a una potencia tremenda y después lo dejarías caer ¿no? Vamos a vivir unos añitos más y después escribiremos esa biografía.

(Aparte)

Reynaldo tenía la ventaja de que tenía mucho talento… que en definitiva en el mundo de los llamados escritores, por lo general, son aprendices… son gente que… son artesanos de la escritura ¿no? No son… el noventa por ciento de la gente que escribe, no es verdaderamente… no tiene verdaderamente… (interrupción) Arenas tenía esa escritura. Él tenía esa vocación por ese tipo de… y él se realizaba, él vertía su individualidad en esa escritura. Era un tipo con talento ¿no?

(Mira la cámara y dice: “Estos cabrones me están haciendo una entrevista”. Intervención de Yunia Lores y continua Delfín:)

El taoísmo tiene la verdadera solución, que dice que tú tienes que adaptarte en lo externo a las cosas… pero en lo interno tú tienes que permanecer fiel al Tao… que es ser fiel a ti mismo, aunque en lo externo tú te adaptes a las circunstancias que tú estás viviendo. O sea, saber ser blanco, pero parecer negro ante las multitudes… es la postura taoísta.

E.V: Entonces consideras que tu obra ya llegó… no al final, pero que ya escribiste en tu juventud… (todo) en cuanto a poesía…?

D.P.: En cuanto a poesía… Yo sería incapaz… yo… ya no tendría en este momento ninguna presunción ya… de escribir poemas… porque avalados por mi firma van a ser publicados, pero esos poemas no agregarían nada a lo que yo ya escribí una vez y a los mejores momentos de la tradición poética cubana… que existe ¿no? Hay una poesía cubana bastante buena.

(Interrupción)

Y les repito… hay que negar la condición de artista. Es decir, tú eres alguien que sencillamente produjiste esos poemas, o que cuando te levantas tienes una inspiración, una visualización de la naturaleza artística… Ahora, tú tienes que rechazar el hecho de que tú eres un artista. Tú tienes que vivir sencillamente.

E.V: Un consejo para nuevos escritores… o para nuevos artistas en general.

D.P.: Yo en realidad no tendría consejos para ninguno… para nadie, al menos en cuanto a los que escriban. (Risas). Ahora en cuanto a la pintura sí. La pintura es un arte que… puede convertirse en un buen medio de realización personal. Incluso aquí… a los muchachos yo los estimulo a que pinten… y a que se hagan de un oficio… porque ese es un oficio. Ahora, la escritura es una cosa muy arriesgada, y se ha escrito tanto, que ya en este momento yo creo que, en el momento post-moderno este que estamos viviendo… con todo el problema de los best-seller, con todo el… es decir, en la era esta de la globalización es tan difícil para un joven comenzar a escribir. Ahora bien, ¿qué sucede Eduardo? … que si nacen vocados (sic)… que si tienen una vocación por la escritura, tarde o temprano tú vas a ir por ese camino. ¿Verdad? …pero yo sigo afirmando que el noventa, que el noventa y cinco por ciento, quizás el noventa y nueve… de la gente que escribe, eh… cogieron ese camino equivocado.






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