martes, 28 de mayo de 2013

NO QUIERAS ESE SUEÑO

de MALAS COSTUMBRES, Mosquito Ed. 2013








Entre la quinta y sexta pluma
hay un color que no entiendo.
Peligra si no es visto
por ese niño que duerme, mengua
como una vieja palabra que no es dicha
o una llama que fue roja y ya es azul
y su figura preserva su domingo secreto
en un ave que no vuela: florece.


Entre la quinta y sexta pluma
está la semilla de su especie.
El niño teme lo que pueda ocurrir en su sueño
mientras él está despierto.
Corre descalzo sobre el agua
itifálico y puro. El agua lo retiene.
Quiere estar loco para ser libre
pero todos lo conocen en la calle
y lo traen de regreso a casa
aunque se cambie de nombre.

Repite la posición sobre la almohada
pero el color no vuelve.
Las aves que no existen
cambian con cada movimiento.
El niño les dice “volveré”
con su voz de otro mundo
pero ellas ya son de otro.




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