martes, 12 de noviembre de 2013

POEMAS DE J. D' ADELSWARD-FERSEN (1)


3 PIEZAS DE HEI HSIANG (Le Parfum Noir)

HEI HSIANG (El perfume negro)
(A. Meissen Éditeur, 1921)

Traducción libre y notas de Leonidas Rubio











  


En los siguientes poemas de Jacques d' Adelsward-Fersen (1880-1923) he pretendido 2 cosas: primero, contribuir aunque todavía sea modestamente a la difusión de su personalidad creativa, cuestión que es -con creces- asignatura pendiente en el marco de la literatura de habla hispana. Y segundo, practicar un acto estético que no dista tanto de la creación personal, con un grado de colaboración simbólica entre el esfuerzo interno de mi paráfrasis y el episodio germinativo externo de los textos originales. Si bien consigno la libertad de las traducciones que ofrezco, declaro que en todos los casos me atengo al sentido estricto de los poemas del Barón, aunque los conflictos más graves para el ritmo o las figuras del discurso lírico fueron resueltos a favor de éste y no de la obviedad literal. Hasta donde he averiguado, estas son las primeras versiones en español de un conjunto de poemas de Fersen y me complace pensar que puede ser un giro de llave en lo que concierne a su historia.
Tres cosas hay que no he conservado: la rima, la puntuación y la tendencia a comenzar todos los versos con mayúsculas. En el primer caso la mantención de la rima (particularmente en los sonetos) era incompatible con la mantención del sentido. En los dos casos siguientes la razón ha sido mi reserva ante el resultado estilístico que justifique esta preferencia. Para su comparación agrego los poemas en la fuente de su idioma, tal como aparecen en el sitio de "Gallica. Biblioteca Nacional de Francia".
Creo, con todo, que una operación de esta índole no deja de ser un acto de afecto y por lo tanto podría ser falible, ya que el intelecto se supedita a la emoción, pero con todos los riesgos de ese método, no es aconsejable que sea de otro modo. Se los dedico a los buscadores de rarezas, a los perfeccionistas del placer y a los hedonistas de la palabra, que siempre volverán -nostálgicos incorregibles de la escupida belleza- al alucinógeno y al onanismo del poema que atisba lo perfecto, ese que merece ser imitado por la naturaleza.

L.R.
13-11-2013





Nota sobre el libro: "HEI HSIANG (El perfume negro)" es un libro de poemas de 70 páginas, que consta de 23 textos. El libro está dividido en 2 secciones: "Fumées", con 19 poemas, y "Amour", con 4. Los 3 textos que se leen en esta traducción pertenecen a la primera parte. La edición príncipe tuvo un tiraje de 500 ejemplares, más 5 en material especial, todos numerados. Fue impreso en París, Francia. Hei Hsiang fue el último de los 21 títulos publicados por el Barón de Fersen en su vida. Se publicó con 8 años de diferencia respecto de su libro anterior (Oda a la Tierra Prometida, 1913) y dos años antes de la conclusión del póstumo "Novenario del Pequeño Fauno" (que fue publicado recién el año 2010). En la página 22 hay un texto sin titular con el encabezado " à celui qui n'est jamais venu: à Charles Baudelerie" ("A aquel que jamás vino: a Charles Baudelerie"). El texto de la página  siguiente a esa dedicatoria se titula "Angkhor". Los poemas de Hei Hsiang fueron escritos durante el último viaje del autor a países de Lejano Oriente, durante 1919 y 1920.
 

  



Fersen fumando opio; ca. 1904; "Assiette au Beurre".

1

POUR LA DEUXIèME LUNE DU MOIS DU CHIEN
(GREFFAGE DES PAVOTS)


Se soir, je chante l'opium
L'opium illimité, l'opium immense,
L'opium, fils hiératique de l'Asie,
Qui dispense
La douceur pour nectar la paix pour ambroisie,
Et dont les dix mille génies tutélaires
Ont suscité comme un pardon,
Les paroles de lumière,
De Confutsé à Meng Tseu,

Ce soir, je Chante l'opium,
L'opium illimité, l'opium immense...
Dans mon cerveau, sa fumée danse
En me faisant oublier l'homme...
Je regarde le fantôme enivré;
Je suis ses voiles impondérables,
Et j'écoute sa voix qui promet des extases...
Et j'entre dans les pagodes parfumées de jasmins
Où brûlent des bâtonnets aux ancêtres...

Ce soir, je Chante l'opium,
L'opium illimité, l'opium immense...
La jonque nous attend, prête pour la partance,
Au fond d'un golfe de Formose.
Le vieux pirate qui la conduit
Est si tanné, qu'il a l'air cuit
Par le soleil du Fleuve Jaune...
Mais, sur sa natte, voici qu'il tend
Le bol où fume un thé très rare.

Ce soir, je Chante l'opium,
L'opium illimité, l'opium immense...
Couché dans un sampan qui dérive en cadence,
Nous glissons sur la rivière,
Entre les rizières
De la province de Kwan Tong.
Et me voici dans la ville étincelante
Où grouillent et crient des millions d'êtres...
...Et des cymbales cinglant le silence !...

Ce soir, je Chante l'opium,
L'opium illimité, l'opium immense...
Qui me prendra saoul de choum choum
Par les ruelles bariolées
Aux odeurs d'ail et d'encens?
Je veux une musique acidulée;
Et, sur le pont d'un bateau fleur,
Le sourire lunaire, placide et moqueur,
D'uns danseuse de Nanking ou d'un mignon du pays Thô.

Ce soir, je Chante l'opium,
L'opium illimité, l'opium immense...
Et je veux, rituellement, faire les révérences
Aux esprits des vieux fumeurs...
Conduisez donc mon pauvre cœur
A travers les splendides palais funéraires ;
Là je vivrai. Là je prierai ;
Gardé par les taciturnes colosses de pierre

Dont le rire hallucine aux mornes nuits d'opium !
Dieu mystérieux des parfums et des formes,
Régnant par la douceur sur l'âpre solitude,
Accorde moi le calme, et fais que ce soit moins rude
Le dédain de la vie à l'âme du rêveur...

Puisqu'à présent, pour moi, la jeunesse s'enfuit
Jour par jour, un peu plus, comme un vent impalpable,
Permets que l'illusion me jette dans la nuit,
Des grains d'or pur parmi le sable...

Je veux penser que me voilà petit enfant
Comme jadis. Je veux mon cœur aussi confiant
Et mon âme aussi ingénue...
Je regarderai les nuages,  dans les nues,
Comme avant...

Par ton miracle bleu, par ta mansuétude,
J'oublierai qu'il y a des méchants parmi nous,
L'homme égoïste, avare, indifférent et fou,
Et la femme accroupie en basse servitude...

Je ne verrai rien. Je ne dirai rien !
Et je n'entendrai plus tous les bruits de la foule ;
Je croirai percevoir le grand rythme et la houle
De la mer, aux colloques aériens...

Je m'étendrai bien seul, sur ma sœur la terre,
Comme se reposent les beaux morts ;
Et mes regards seront tournés vers l'or
Des silences planétaires...

Et si quelque chant pur me rappelait l'amour

Et la douceur des jeunes lèvres.
Dieu mystérieux des rêves et des fièvres,
C'est vers toi, qu'à genoux, j'évoquerai l'Amour !...  
(PÁG. 5)


PARA LA DÉCIMA LUNA DEL MES DEL PERRO
(INJERTO DE LAS AMAPOLAS)

  

Esta tarde, canto al opio,
al opio ilimitado, a la inmensidad del opio.
El opio, hijo hierático del Asia que dispensa
la dulzura del néctar para beber ambrosía de paz
donde se guardan diez mil genios tutelares
que propiciaron como un perdón
las palabras de luz,
desde Confucio a Meng Tseu (1).

Esta tarde, canto al opio,
al opio ilimitado, a la inmensidad del opio.
En mi cerebro su humo baila
haciéndome olvidar al hombre.
Observo al embriagado fantasma,
paso a ser sus velos imponderables
y oigo su voz que el éxtasis promete.
Y entro en las pagodas perfumadas de jazmines
donde se queman varitas por los antepasados.

Esta tarde, canto al opio,
al opio ilimitado, a la inmensidad del opio.
El junco nos espera, presto a la partida,
hacia el fondo del golfo de Formosa.
El viejo pirata que nos conduce
es tan tiznado que parece cocido
por el sol del Río Amarillo.
Pero sobre su estera ya prepara
el pocillo donde aspira el vapor de un té extraño. 

Esta tarde, canto al opio,
al opio ilimitado, a la inmensidad del opio.
Acostado en un balandro que navega al compás,
nos deslizamos sobre el río,
entre los arrozales de la provincia de Kwan Tong.
Y me hallo aquí en la ciudad chispeante
donde bullen millones de seres.
¡Y címbalos que cimbran el silencio!

Esta tarde, canto al opio,
al opio ilimitado, a la inmensidad del opio.
Que me prendan borracho de choum-choum (2)
por los callejones abigarrados
¿Son los olores del ajo y del incienso?
Quiero una música agridulce
sobre el puente de un barco florido
la sonrisa lunar, plácida y burlona de unos danzantes
de Nanking o de un muchacho del país Thô. (3)

Esta tarde, canto al opio,
al opio ilimitado, a la inmensidad del opio.
Y quiero, ritualmente, hacer las reverencias
a los espíritus de los viejos fumadores.
Conduzcan pues mi pobre corazón
a través de los palacios espléndidos y funerarios.
Allí viviré. Allí rogaré
guardado por taciturnos colosos de piedra. 

¡Que alucinen de opio los desafortunados!
Misterioso dios de los perfumes y las formas,
reine tu dulzura sobre la agria soledad,
concede la calma y haz que sea menos duro
al alma del soñador el desdén de la vida.
Ahora que, para mí, la juventud huye
como un viento impalpable, un poco más cada día
permite que la ilusión me dispense por la noche
granos de oro puro entre el arena.
Quiero pensar que soy ese niño de antaño.
Quiero tener mi corazón tan confiado
y mi alma tan ingenua...
Miraré las desnudas nubes
como antes...

Por tu milagro azul, por tu mansedumbre,
olvidaré que hay canallas entre nosotros,
el avaro, indiferente y sucio
y la mujer arrodillada en baja servidumbre.
No veré nada. ¡No diré nada!
y no oiré más la estridencia de la muchedumbre;
percibiré el gran ritmo y el oleaje
del mar, los aéreos coloquios. 

Me extenderé solamente sobre la tierra, mi hermana,
así como descansan los bellos muertos;
mis miradas se dirigirán hacia el oro
del silencio planetario.

Y si un canto puro me devolvía el amor
y la dulzura de los jóvenes labios,
el dios misterioso de los sueños y las fiebres,
¡hacia ti, sumiso evocaré el Amor!

(1) Confucio, apelativo latino de Kung Fu Tse (551 a c - 479 a c).  Pensador y estadista chino, el más influyente desde el período de la dinastía Han. Meng Tseu, (370 a c - 289 a c) también llamado Mencio (modo fonético occidental), es el pensador más célebre del confucianismo, con ligeros matices respecto del pensamiento original en lo referido a la relación con el Estado. El énfasis de su doctrina fue la bondad esencial del ser humano. 

(2) Danza popular china de ritmo disparatado y finalidad catártica. 

(3) Actualmente Vietnam.


 




2


AU PAVOT DE BÉNARÈS

Les nuits de Bénarès, les nuits dé saphir rose,
Les palais d'or, les ghaûts jonchés de bûchers bleus,
Les morts flottant bouffis, l'oeil hagard, les pieds creux,
Les buffles roux oints de santal, mâcheurs de roses,


Les éléphants qu'un cornac pique, afin qu'ils posent
Leurs deux genoux massifs au seuil même des Dieux,
Les nuits de Bénarès, musicales, les cieux
Tout flamboyant d'appels, d'essors, d'apothéoses,


L'orgie hindoue aux gongs de cuivre, au goût de sang,
Les mauvais sorts, les fleurs qui tuent, les kriss dansants,
Les vieux rajahs souillés, hoquetants sous les perles,


Ganesh et ses lingams, Kâli, Siva, l'horreur
De ce Gange où la Mort et l'Extase déferlent
Tout cela nage en ton suc noir - o lourde fleur!

(PÁG. 28)

A LA AMAPOLA DE BÉNARÈS


Las noches de Bénarès, las noches de zafiro y dedal rosa,
los palacios de oro, los cardamomos cubiertos de hogueras azules,
los muertos que flotan hinchados, con ojo despavorido, los pies huecos;
los búfalos rojizos ungidos de sándalo, masticadores de rosas,  

el elefante que el cornac (1) pincha ordenando que apoye
ambas rodillas inmensas en el mismo umbral de los Dioses.
Las noches de Bénarès, musicales, los cielos
resplandecientes de llamadas, de vuelos, de apoteosis,

la orgía hindú al golpe de gong de cobre, al gusto de sangre,
los malos presagios, las flores que matan, los bailarines asesinos,
los viejos rajahs (2) manchados, las perlas dentro de oquedades,  

Ganesh y sus lingams (3) Kâli, Siva, el horror
de este Ganges donde la Muerte y el Éxtasis estallan.
¡Todo es nada frente a tu jugo negro, poderosa flor! 


(1) Cornac: conductor de elefantes
(2) Rajahs: soberanos o patriarcas hindúes
(3) Lingams: falo o verga en idioma sánscrito 

Nota al verso 10: No hay traducción literal para "les kriss dansants". Se ha optado por una idea aproximada de sentido lírico y métrico coherente con el texto. "Kriss" es una jerga de cierto tipo de daga de bordes ondulados que sus empuñadores hacen "bailar" en el aire. La figura también puede referirse al portador y sus movimientos en el momento de blandir esta daga. Se trata de un arma de uso ritual muy popular en la India, Birmania y Lejano Oriente.

Nota al verso 12: Ganaesh es el dios con cabeza de elefante, patrono de la sabiduría en el panteísmo hindú; Kâli es la diosa madre, violenta e iracunda, esposa de Siva (o Shivá) el dios destructor.


3


AU PAVOT DE YURMAM



Quel coolie a semé d'un poing large en sa glèbe,
- Sorti de Bac Nam Fu - quel coolie a semé,
Loin des regards, comme un voleur, l'air affamé,
Ton grain, tige lunaire et savoureux Érèbe

Pendant ces nuits de Chine où dorment tant de plèbes,
Sur les canaux fumeux aux sampans embrumés,
Tu fleuris puis mourûs; mais toujours parfumé,
Distillas l'élixir,  ta myrrhe et ton cubèbe...
 
Or, maintenant, l'exil a porté jusqu'à moi
Le noir venin laqué qui coulait dans tes larmes,
Pavot! Le feu le gonfle; et l'aiguille, en mes doigts,


Malaxant le beau rêve où mon chagrin désarme,
Fait jaillir sur l'écran les palais défendus,
Les dieux en porcelaine et les dragons tordus!


(PÁG. 29)








 A LA AMAPOLA DE YURMAM 

Cual coolí (1) sembró de un puñado en su gleba,
-sacado de Bac Nam Fu (2)- cual coolí sembró,
apartado de las miradas, como un ladrón, el aire hambriento,
tu grano, tallo lunar y sabroso Érèbe. (3) 

Durante estas noches de China donde duermen
muchedumbres en los canales envueltos en niebla,
floreces después de muerta, siempre perfumada,
destilaste el elixir, tu mirra y tu pimienta.

Entonces, hasta ahora en el exilio, se refirió a mí
el negro veneno lacado que fluía por tus lágrimas,
¡Amapola! el fuego lo hincha y lo clava en mis dedos,

malaxando (4) el bello sueño donde mi pena cede,
haciendo brotar sobre la lámpara los palacios defendidos,
los dioses de porcelana y los retorcidos dragones!

(1) Coolí: expresión en jerga de hindú antiguo, referida a trabajador agrícola.
(2) Bac Nam Fu: región de Indochina.
(3) Érèbe: érebo o personificación del inframundo en la mitología griega
(4) Malaxant: se traduce literalmente para referir el acto de sobar o amasar (malaxar) la pasta de opio.



 



















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