viernes, 10 de enero de 2014

DOS CANCIONES DE PINK FLOYD



En la idolatría por un grupo de música, particularmente en el rock, confluyen múltiples factores subjetivos y es poca la posibilidad de no despertar pasiones cercanas al culto religioso. Las músicas se van acoplando a los acontecimientos de la vida como una banda sonora autónoma y es difícil separarlas de la sensación dada por la experiencia. El que ve atacada su banda musical preferida siente a menudo que se ataca su propia vida. Dicho lo anterior, como el lector ya presumirá, declaro que no tengo la menor intención de objetividad al decir que Pink Floyd es la experiencia poético-musical más intensa del siglo XX y sus 3 ciclos de liderazgos dan fe de 3 de los más geniales compositores de música popular de todos los tiempos: Syd Barret, Roger Waters y David Gilmour. Con todo y la advertencia, creo no equivocarme al decir que la cultura Floyd es una de las más extensas generacional y territorialmente, por el peso de su originalidad, su potencia lírica y su autenticidad musical sin parangones. Atom Heart Mother es la obra modélica del rock sinfónico. The Wall es la experiencia de rock operático multimedia más ambiciosa jamás ideada. Dark side of the moon lleva al máximo la experimentación con efectos especiales de sonido -incluso ruido- y es pionera en la composición conceptual por medio de recursos tecnológicos. Las proyecciones cinematográficas que acompañan sus conciertos incorporan lenguajes surrealistas y futuristas sin precedentes, con elementos plásticos y simbólicos de profundo compromiso psíquico.
El trabajo solista de sus miembros principales es un legado lírico y compositivo inagotable. Los 5 miembros históricos han tenido carreras solistas paralelas. La historia de su relación interna está signada también por las tensiones de los genios en conflicto. La colaboración Waters/Gilmour bien puede ser una de las más prolíficas de la historia al mismo tiempo de ser una de las más dramáticas. Es cosa sabida que desde la infancia y los años que van desde 1967 hasta 1975, la amistad y la identificación mutua entre estos dos creadores era inmejorable. Y por esa ley de polaridades que se da en la amistad como en el amor, pasó a ser una disputa de egos inconmensurables que, con efectos judiciales, implicó escenas, conductas y declaraciones vergonzosas. En lo que respecta a los otros miembros, el resultado de la convivencia no fue mucho mejor. Desde el punto de vista de la evolución emocional de una persona es una fortuna que Waters y Gilmour tengan vidas largas, y que hayan cerrado su ciclo con una discreta amistad madura, que permite mirar con satisfacción melancólica (porque son productos de arte) su obra compartida.

De esta larga producción, es dable recordar como 2 momentos supremos de la lírica musical del rock las canciones (1) "Wish you were here" y (2) "Comfortably numb". De la primera, es cosa sabida que fue una auténtica creación colectiva. Ambos reconocen haber pergeñado la música y la letra adaptándola a los criterios del otro. Gilmour como es natural tuvo un rol decisivo en el armazón musical y Waters en el conceptual. La canción estaría dedicada a Syd Barret como figura emblemática de la confusión y el abandono de sí mismo a la par que de los sueños en común. Es también el texto de todo reencuentro imposible, que sólo atina a conservar la percepción de un ser añorado que se desdibuja en la dispersión y un disputado recuerdo. Se estructura en base a preguntas severas, con capacidad de asociación altamente perceptiva, a la médula del interpelado, en formulación retórica que niega y concede pares respuestas. Sin perjuicio del registro original, su versión más lograda es la ofrecida por Gilmour en el Meltdown Concert Royal Festival, del año 2002.

En el segundo caso se trata de una de las canciones más amadas por el público floydiano y pertenece a la saga The Wall. Se sabe que fue una canción compuesta y escrita por Gilmour para su álbum solista de 1978, del cual finalmente la desechó por encontrarla demasiado sonido Pink Floyd en detrimento del sonido personal que quería conseguir para su propuesta en solitario. En perspectiva es bastante claro que el concepto musical del guitarrista es el sello armónico y compositivo más identitario de lo que se puede entender como el sonido Floyd, pero en ese momento la canción resultaba obsesivamente dramática para un disco en el que el joven Dave pretendía distender su elocuencia instrumental al servicio de emociones más reposadas, con un fuerte acento en las atmósferas expansivas más que en las opresivas que habitualmente exploraba el conjunto. Es así como el primer disco solista de Gilmour llamado simplemente con su nombre de autor, pasó a tener 9 y no 10 piezas. La décima, de un modo providencial y desde luego no casualmente, pasó a ser apreciada por Waters como un potencial número grueso para formar parte del mega proyecto The Wall, y propone al músico resolverla con otro texto. Así surge una canción bella y dolida sobre la mirada de un niño comprimido en el cuerpo-mente de un adulto desquiciado por la intoxicación, herido entre la muerte del padre y la pérdida del origen, y la marca de una socialización alienante, destinada a reducir la expresión de la creatividad y los afectos. Estructurada en base a dos hablantes que alternan la voz del sistema y la del individuo respectivamente. El primer hablante podría representar un médico o un productor musical o un profesor, indistintamente en su función provocativa-destructiva. El segundo hablante es el sujeto en su fuero defensivo, con la percepción alterada por un estado de shock, con las imágenes de memoria y presente cruzadas en una especie de limbo de figuraciones. Hacia el final de cada intervención de este hablante, predomina el ser racional, sin esperanza. La realización de esta pieza involucra recursos teatrales tanto en su registro de audio como en su puesta en escena. El hablante 1 (vos del sistema) lo vocaliza Waters con un registro gris, frío. La respuesta del hablante 2 (el individuo) lo expresa Gilmour con un registro dulce, casi angelical, que es la voz de la indefensión. Luego de la ruptura, el hablante 1 fue interpretado por Richard Wrigth -impostando la voz con bastante acierto- y en la presentación de Gilmour solista en el Acústico del 2002, lo toma Bob Geldof, el actor protagónico del film The Wall. Durante la performance original de The Wall en vivo, Gilmour aparece sobre el muro cantando y tocando su monumental solo, expresando la distancia sideral del hablante 2, suspendido en el filo del abismo. En 2011 esto volvió a ocurrir durante un concierto de Waters en el Arena de Londres. En la versión Pulse de 1995, Gilmour interpreta la construcción más compleja de este solo de guitarra, el que ha sido considerado el mejor de la historia del rock.

Dos himnos íntimos de insobornable autenticidad, que leídos o escuchados, interpelan directo hacia donde no hay excusas.




OJALÁ ESTUVIERAS AQUÍ
Letra y música: D. Gilmour y R. Waters

¿Así...? Así que crees que sabes distinguir
el cielo del infierno?
¿El cielo azul del dolor?
¿Sabes distinguir un campo verde
de un frío riel de acero?
¿Una sonrisa de un velo?
¿Crees que puedes distinguir?
¿Consiguieron hacerte cambiar
tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas ardientes por árboles?
¿Aire caliente por una brisa fresca?
¿Frío confort por un cambio?

Y cambiaste
un papel secundario en la guerra
por un papel protagonista en una jaula.

Cómo quisiera... cómo quisiera que estés aquí.
Sólo éramos dos almas perdidas
que nadan en una pecera
año tras año.
Corriendo siempre sobre
el mismo camino.
¿Qué hemos encontrado?
Los mismos miedos de siempre
¡Cómo quisiera que estés aquí!




WISH YOU WERE HERE
So... so you think you can tell
heaven from hell,
blue skys from pain.
can you tell a green field
from a cold steel rail?
a smile from a veil?
do you think you can tell?
And did they get you to trade
your heros for ghosts?
hot ashes for trees?
hot air for a cool breeze?
cold comfort for change?
And did you exchange
a walk on part in the war
for a lead role in a cage.
How i wish... how i wish you were here.
we're just two lost souls
swimming in a fish bowl,
year after year,
running over the same old ground.
what have we found?
the same old fears.
wish you were here.
(Versión Pulse, 1994 live, 1995 estreno dvd:)


(Versión Gilmour Acústico, 2002:)



CÓMODAMENTE ADORMECIDO
 
Letra: R. Waters
Música: D. Gilmour

¿Hola?
¿Hay alguien ahí dentro?
Si me puedes oír

solo hazme una señal con la cabeza.
¿Hay alguien en casa?
Vamos, ahora,
oigo que estás triste.
Bien, puedo aliviar tu dolor
y volver a ponerte en pie.
Relájate,
primero necesito algunos datos,
sólo los esenciales.
¿Puedes mostrarme dónde duele?

No hay dolor, te estás alejando
como el humo de un barco en el horizonte.
Te estás manifestando por pequeñas olas.
Tus labios se mueven

pero no puedo escuchar lo que dices.
Cuando era niño tuve fiebre:
mis manos se sentían como dos globos.
Ahora una vez más tengo ese sentimiento.
No lo puedo explicar, no lo entenderías.
No es como suelo ser.
Me he quedado confortablemente adormecido.

De acuerdo,
sólo un pequeño pinchazo
No habrá más ¡aaaaaaaaaah!
pero te podrías sentir un poco mal.
¿Te puedes levantar?
Creo que está resultando, bien,
esto te mantendrá en funcionamiento

hasta el fin del show.
Vamos. Es hora de marchar.

No hay dolor, te estás alejando
como el humo de un barco en el horizonte.
Te estás manifestando por pequeñas olas.
Tus labios se mueven

pero no puedo escuchar lo que dices.
Cuando era niño
capté una fugaz vislumbre
por el rabillo del ojo.
Me giré para mirar pero se había diluido.
Ahora no lo puedo recordar.
El niño ha crecido. El sueño está deshecho.
Me he quedado confortablemente adormecido.



COMFORTABLY NUMB
Hello,
Is there anybody in there
Just nod if you can hear me
Is there anyone at home
come on now, i hear you're feeling down
I can ease your pain
And get you on your feet again
Relax, i'll need some information first
Just the basic facts
Can you show me where it hurts?

There is no pain you are receding
a distant ship smoke on the horizon
You have only coming through in wares
You'r lips more but I can't hear why you're saying
When I was a child I had a fever
My hands fell just like two balloons
Now I've got that feeling again
I can't explain you would not understand
This is not how I am
I have become comfortably numb.

O.K. Just a little pinprick
There'll be no more aaaaaaaah!
But you may feel a little sick
can you stand up?
I do believe its working good
that I'll keep you going through the show
Come on its time to go.
There is no pain, you are recading
A distant ship smoke on the horizon
You are only coming through in waves
Your lips move but I can hear what you're saying
When I was a child
I caught a flecting glimpse
Out of the corner of my eye
I turned to look but it was gone
I cannot put my finger on it now
The child is grown, the dream is gone
And I have become comfortably numb.



(Original videoclip, frag. The Wall, Alan Parker film, 1982:)
http://www.youtube.com/watch?v=J5KCOARs9I4&list=RDwD6LK-zNLDA

(Versión Pulse, 1994 live, 1995 estreno dvd:)
http://www.youtube.com/watch?v=xNHxTWOKvgM
 (Arena de Londres, Roger Waters live, Gilmour sesión, 2011:)
http://www.youtube.com/watch?v=hUYzQaCCt2o




(Agradecimientos a Felipe R-S, por su opinión en las versiones traducidas)


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