recomendado

"BETONIYÖ", DISTOPÍA ADOLESCENTE Y EL FRACASO DE LA BELLEZA

    Título: BETONIYÖ Directora: Pirjo Honkasalo Guión:  Pirkko Helena Saisio;   Pirjo Honkasalo País: Finlandia Año: 2013 Actor ...

miércoles, 26 de febrero de 2014

ADIÓS MAESTRO


 
 



El que ha batallado con una guitarra sabe cuánto misterio y cuánto poder tiene ese instrumento. No es sólo el oficio, la técnica, la aplicación por conseguir un sonido propio. Es también la tensión mágica entre la identidad personal y la de los grandes maestros que se han admirado, la lucha tenaz por una expresión vital, que sintetice emociones, la voluntad, la medida de las propias leyes de conducta, el autoconocimiento. La guitarra es un instrumento indócil, poco dado al engaño, acusa rápido. Paco de Lucía es el hombre que llevó más lejos este instrumento, no porque no haya muchos otros muy buenos, sino porque su compromiso emocional y su originalidad creativa alcanzaron un balance perfecto con la habilidad física y la inteligencia técnica, para dar a luz un caso único de arte. Su música se fue incorporando a las etapas de mi vida -nuestras vidas- como un  contrapunto ideal, un complemento, un modelo estético, una promesa de belleza en un mundo descompuesto. Él siempre decía en la guitarra lo que queríamos oír. Fue una cátedra, una amistad, un refugio, un sueño maravilloso. Ahora, en este 26 de febrero de 2014, cuando el verdadero sueño eterno empieza para él, termina el sueño para nosotros con un silencio brusco. La primera impresión es negarse a aceptarlo, rebelarse, indignarse. No parece cierto... dan ganas de decirle: No es momento hombre! tienes que terminar un disco... aún tienes hijos pequeños... qué clase de broma es ésta?. Parece otra pieza de su música, cuando miramos sus manos y no lo podemos creer, cuando un compás nos lleva demasiado adentro y un nudo se atraviesa en la garganta. Se terminó el privilegio de tenerlo entre nosotros. Su palabra cálida, franca y lúcida, registrada en entrevistas y documentos, parece una advertencia sobre esto: somos frágiles, no permanecemos y no nos pertenecemos. La música, el arte, la poesía nos hacen seres dinámicos, libres, conscientes, integrales. Así le arrebatamos un poco de eficacia a la muerte. La sangre hirviente del embrujo flamenco nos regaló al mejor. Se lo devolvemos intacto. No cabrá su dimensión en una urna.

 
***

Su familia dijo en este día:

Miércoles 26 de febrero de 2014… el dolor ya tiene fecha para nuestra familia. Anoche se nos fue el padre, el hermano, el tío, el amigo y se nos fue el genio Paco de Lucía. No hay consuelo para los que le queremos y le conocemos pero sabemos que para los que le quieren sin conocerle, tampoco. Por eso, queremos compartir con todos ustedes un abrazo y una lágrima pero también nuestra convicción de que Paco vivió como quiso y murió jugando con sus hijos al lado del mar. La vida nos lo prestó unos maravillosos años en los que llenó este mundo de belleza y ahora se lo lleva… Gracias por tanto… y buen viaje amado nuestro."


***
 
INVESTIDURA DEL DOCTORADO HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE CÁDIZ.
Marzo, 2007

Discurso del Rector Sr. Diego Sales:

Por cuanto vos Sr. Don Francisco Sánchez Gómez, habéis dedicado los años de vuestra vida a largos e incesantes estudios e investigación en el arte de la música, con pruebas inequívocas de constancia, laboriosidad y aplicación en ello; por cuanto en el decurso de vuestra dilatada carrera, habéis prestado señalado servicio a la ciencia, a la cultura, al arte, habiéndose cumplido todos los requisitos por la legislación vigente, en uso de las atribuciones que me confieren las disposiciones en vigor y en nombre de Su Majestad el Rey, vengo en investiros del grado de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz.

 
DISCURSO DE ACEPTACIÓN DEL DOCTORANDO SR. FRANCISCO SÁNCHEZ GÓMEZ, PACO DE LUCÍA

 
Sr. Rector; miembros de la comunidad universitaria, Sres. y Sras. :

A lo largo de los últimos años he recibido premios y reconocimientos que, por supuesto, he agradecido porque me he sentido apreciado y me han servido de estímulo. Sin embargo cuando supe que la Universidad de Cádiz me había concedido el Doctorado Honoris Causa, sentí algo distinto: me sentí importante. Yo, antítesis de la educación formal, niño callejero, currante de nacimiento, agradezco a esta institución en mi nombre y en la de todos los flamencos, que incluya en sus honores a mi cultura. Una cultura que no se puede aprender en los libros, pero que importa, al menos, tanto como los libros. Soy autodidacta en toda la extensión de la palabra. Fui a la escuela hasta los 9 años y he de decir que, paradójicamente, junto a un cierto complejo por mi falta de educación académica, coexiste el orgullo de ser autodidacta. Estoy orgulloso de ello porque creo que esta forma de conocimiento tiene un componente de esfuerzo, e incluso de pureza, que me parecen muy dignos, muy bonitos. Sin embargo a veces echo de menos una cosa: haber ido a la escuela, aprender a aprender. Como dije antes, este reconocimiento me ha hecho sentir importante y es verdad, pero no sólo por una relación de admiración y de respeto hacia la universidad, sino también porque con la edad, cada vez son menos las opiniones que me importan. Imagino que porque cada vez son menos las opiniones que me dan la medida real de cómo lo he hecho en la vida. Los aplausos, las críticas, las palmadas en el hombro, todo eso se acaba para convertirse en un murmullo agradable o desagradable, claro, pero sin demasiada repercusión. De mayor ya sólo me importan las voces de unos pocos: las voces de mis raíces, la de mi padre, la de mi madre o la de mi pueblo, Algueciras.

No hay comentarios: