martes, 8 de abril de 2014

POEMAS DE JIM MORRISON (Rey Lagarto II)








de LOS POEMAS OCULTOS



***

Fría música eléctrica
Lastímame
Lacera mi mente
c/tu oscuro sueño.

Frío templo de acero
Frías mentes vivas
en la costa estrangulada.

Veteranos de guerras extranjeras
Somos los soldados
de las guerras del rock and roll.


***

Un ángel corre
A través de la luz repentina
A través del cuarto
Un fantasma nos precede
Una sombra nos sigue
Y cada vez que nos detenemos
Caemos.


***

LAMENTO POR LA MUERTE DE MI FALO


Lamento por mi falo
dolorido y crucificado

Intenté conocerte
adquiriendo sabiduría espiritual
tú puedes abrir las paredes de misterio
del espectáculo de desnudamiento

Muerte de T.V.
que el niño absorbe
manantial de muerte
misterio
que me hace escribir

Antiguo sátiro sabio
Canta tu oda a mi falo
acaricia su lamento
endurece y guía
a todos nosotros

Hablar al corazón
y ofrecer el gran regalo
palabras
poder
trance

Muerte, vieja amiga
la muerte y mi falo
son el mundo

Puedo perdonar mis heridas
en nombre de la sabiduría
la lujuria
el romance

Las palabras curan
Las palabras me provocaron la herida
y me sanarán

Todos se unen ahora en un lamento
por la muerte de mi falo
una lengua de conocimiento
en la noche emplumada

los muchachos enloquecen su cabeza
y sufren

sacrifico mi falo
en el altar del silencio


 ***

Haciendo discos

Elvis tenía una voz madura
y sexualmente sabia a los 19.
La mía aún guarda el
gemido nasal de los
menores chillidos y furias
de un adolescente reprimido
Un cantante interesante
a lo sumo: un grito
o un canturreo enfermo. Nada
entremedio.


***

Me follé a los sedimentos
de las ruinas
Me follé al polvo
y a la horrible reina
Me follé a la chica
en las puertas de los Mayas
Me follé a todas sus mujeres
y traté sin embargo
con respeto a los guerreros
que volvían del Reino
Follé con los negros
en cabinas de conductores
Follé pequeños niños del norte
de Indochina
marcados con napalm
y gritando de dolor


***

Gracias oh Señor
por la blanca y ciega luz.
Una ciudad se eleva del mar.
Yo tenía un fuerte dolor de cabeza
del cual está hecho el futuro.


***

EL DESIERTO

El desierto
-azul metálico rosado
y verde insecto

Pálidos reflejos
y piscinas de plata

Un universo
en un cuerpo

***

La forma es un ángel del alma
desde el caballo al hombre al niño
y de regreso

Música, sexo e ideas
son las corrientes de conexión

transición de los amigos

conductor del alma desde
el grueso cerebro del cerebro
en la tarde

***




de LOS SEÑORES (NOTAS SOBRE LA VISIÓN)

1

La ciudad forma -con frecuencia físicamente y siempre psíquicamente- un círculo. Un juego. Un anillo de muerte alrededor del sexo. Conduce hacia las afueras de los suburbios de la ciudad. En las afueras descubres zonas de sofisticado vicio y tedio, prostitución de menores. Pero en el sucio anillo que rodea de inmediato a la diurna zona comercial encuentras la auténtica vida, la vida tumultuosa de nuestro mundo, la única vida callejera, la vida nocturna. Especímenes enfermos en hoteles de a dólar, pensiones baratas, bares, casas de empeño, antros y burdeles, en galerías moribundas que nunca terminan de morir, en calles y calles de cines abiertos toda la noche.

2

Cuando la diversión muere se convierte en juego.
Cuando el sexo muere se convierte en clímax.
Todos los juegos contienen la idea de la muerte.

6

En el útero somos peces ciegos en una cueva.

Todo es vago y vertiginoso. La piel se hincha y no se distinguen las partes del cuerpo. Un sonido invasor de voces amenazantes, burlonas y monótonas. Es el miedo y la atracción de se tragado.


10

"Jugadores": el niño, el actor y el tahúr. La idea del azar está ausente del universo de los niños y los primitivos.  También el tahúr se siente al servicio de un extraño poder. En la ciudad moderna, el azar es un residuo de la religión, como también lo es el teatro y mucho más el cine: la religión de la posesión.

¿A cambio de qué sacrificio, de qué precio, puede nacer la ciudad?


12

Ningún prisionero recuperó el equilibrio sexual.
Depresiones, impotencia, insomnios... erotismo esparcido en idiomas, lecturas, juegos, música y gimnasia.

Los prisioneros construyeron su propio teatro que mostró un increíble exceso de ocio. Un joven marinero, obligado a representar roles femeninos, pronto se convirtió en el amor de la 'ciudad': en aquel tiempo se consideraban una ciudad y eligieron alcalde, policías y ediles.


15


30 de junio. En la terraza. Se despertó de repente. En ese mismo instante un jet de la base aérea avanzó en silencio por encima de su cabeza. En la playa, los niños intentan saltar sobre su veloz sombra.

23

Puedes gozar la vida desde lejos. Puedes mirar las cosas pero no probarlas, puedes acariciar a la madre pero sólo con la mirada.

No puedes tocar esos fantasmas.

33

Fantasmagorías, shows de linterna mágica, espectáculos insustanciales. Realizaron completas experiencias sensoriales a través del ruido, el incienso, la iluminación, el agua. Tal vez un día asistamos a los Teatros del Tiempo para recordar la sensación de la lluvia.


36

El cine descubre sus afinidades, no con la pintura, la literatura o el teatro, sino con pasatiempos populares: los comics, el ajedrez, los naipes y el Tarot, las revistas y el tatuaje.

El cine no deriva de la pintura, la literatura, la escultura, el teatro, sino de la antigua magia popular. Es la manifestación contemporánea de una historia evolutiva de sombras, un deleite de las imágenes en movimiento, una creencia en la magia. Su linaje está enlazado desde su más remoto origen con los sacerdotes, con la brujería, una invocación de fantasmas. Al comienzo, sólo con la leve ayuda del espejo y del fuego, los hombres convocaban oscuras y secretas visitas a las regiones de una mente enterrada. En estas sesiones las sombras son espíritus que alejan el mal.

El espectador es un animal agonizante.

Invoca, encubre, espanta la muerte. De noche.


 46

Los alquimistas intuyeron extrañas fértiles correspondencias en diferentes órdenes del ser. Entre hombres y planetas, plantas y gestos, palabras y el estado del tiempo. Estas perturbadoras conexiones: el grito de un niño, la caricia de una seda; el espiral de una oreja y la aparición de perros en el patio; la cabeza inclinada de una mujer durante su sueño y la danza al amanecer de los caníbales. Estas son conjunciones que trascienden la señal estéril de cualquier montaje 'voluntario'. Estas yuxtaposiciones de objetos, sonidos, acciones, colores, armas, heridas y olores, brillan de forma inaudita, de manera insoportable.

El cine no es nada sino una iluminación de esta cadena del ser que hace que una aguja clavada en la carne provoque explosiones en una capital extranjera.

El cine nos regresa al ánima, la religión de la materia, que otorga a cada cosa su divinidad especial y ve dioses en todas las cosas y los seres.

El cine, heredero de la alquimia, el último de una ciencia erótica.


***

Fuentes:

_Los poemas ocultos; Jim D. Morrison; edición de Gabriel Cabrejas
_Una Oración Americana. Antología Poética de Jim Morrison; Federico Díaz-Granados.


  






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