jueves, 9 de octubre de 2014

DOS POEMAS ARCADIANOS


BUCÓLICA DE PANDILLA
de MALAS COSTUMBRES, Ed. Mosquito, 2013


 

 
 
 
 
 
 
 
 
Se les ve rebozando jugo por la boca
al masticar fruta recién robada
y escupir las semillas en forma de dardos.
Se les ve bañarse desnudos
y no se opacan entre sí, se confunden,
se completan en una sola explosión de movimiento
pero se van diferenciando con las horas
como girasoles en un sembrado:
sus semejanzas los distinguen.
Uno se unta chocolate en el ombligo
y otro se jacta de amaestrar abejas.
Se les ve teñirse con barro y tiza de color
mutuamente filigranas y arabescos,
camuflajes de chamán o de mapache,
dedos embadurnados o manos extendidas
en la piel, sin dejar espacio descubierto,
agregando desnudos al desnudo.
El alfa es un bisoño al que apodan «Cobra»
por el coloso que cuelga entre sus piernas.
Toca rancheras en la armónica
mientras lían ramas de sauce para hacer cintillos
o se miden en torneos de orina
(el que llega más lejos ingenia ordenanzas:
depilación del brazo con goma de mascar,
robar la naranja más difícil). 

Y no hay un modo de saber
si ser feliz es un buen comienzo para la vida.


***

RITUALES
de ACTAS DE (MALA) FE, Ed. Mosquito, 2014











El palabreo de la flor de la memoria;
el norte matinal tibio en invierno;
los sures de septiembre con olor a terremoto;
el huayno de los huesos;
el vals del polvo en los sillones donde vence la siesta;
el adagio del árbol retorcido;
la pavana de ojeras azulosas;
el candombe con 17 años de cintura
y 1.70 metros de duración entre preludio y coda;
el rap de los tatuajes
son
el predominio
del instinto.
 
El diente marcado en el antebrazo;
el ombligo con manchas de tinta;
las zarpas de la mano izquierda
y las yemas callosas de la mano derecha;
el mocito en monociclo
que se toca la nariz con la lengua;
la bandera que me es indiferente;
el beso que empieza en el mentón
y sube como si empezara siempre
son
el predominio
del ritmo.

El secreto que ríe entre dos
en una pantalla de plasma
(nos conocimos, por ejemplo, huyendo
y ahora huimos en la acción–actuación
de conocerse);
el murmullo que rueda desde las axilas
y se prende de los labios
donde lo perdurable se aloja;
las marcas de agua en el corredor;
la historia de una celda
donde un asesino baila con la sombra de su víctima;
el galope del pulgar en los bajos
a prueba de babeos–silabeos discontinuos;
el pesar de un hombre contra una vasija
o un cuero tenso
donde la tribu politiza un sueño repetido
y reinventa y prolifera eternidades
es
el predominio
del canto.
 
Fot. Kajo Schulte; álbum "Zittergras"
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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