martes, 28 de octubre de 2014

PÁGINA AJENA QUE PARECE MÍA


Incluido en la antología "ELOGIO DEL BAR. BARES Y POETAS DE CHILE", Gonzalo Contreras Editor, Editorial Etnika, Santiago de Chile, 2014. Texto exclusivo para esa antología, págs. 365 y 366. En el mismo libro: "Tres bares con sus muertos y tres finales alternativos", artículo, Leonidas Rubio; págs, 194 a la 198.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Este poema transcurre simultáneamente a la audición de "Like a hurricane" de Neil Young, American Stars N Bars, 1977. El texto de la canción se intercala en cursiva.
 
 
puntos ciegos en la página y cursores en los ojos iguales a moscas
delimitando el espacio en blanco, semejante a sábana plegada
sobre la cara en un flash intermitente, aleteo o bofetada, entrada repentina desde varias noches hasta acá, desde varios focos rotos en la calle hasta el bar donde suena nasal y plañidero en un eco la voz de neil, rebote electrónico, caverna de humo apenas enchufada a la consola de un tiempo quebradizo, con estática de cables pelados, zumbido del cráneo en un cascanueces de trastienda, cables rotos dibujando en el piso las venas de un rebaño urdido entre tabaco y ron, sudor y feromonas

una vez creí verte / en un concurrido y brumoso bar / bailando en la luz / de estrella en estrella...

melodía venida desde la memoria mejor que desde el aire, más que oída: adivinada, nueva de tan imposible entre tintineos de vasos, botellas, risotadas, mesas como reses aturdidas, rincones como vagones hasta el colmo en un tren que yo abordo en la pisadera, vértigo de rieles, tic-tac de dientes, sonambulismo oscilante del efecto distorsión en la guitarra abovedada de la imagen-ruido sabedora de mí más que yo mismo, sonido-forma abovedado entre las sienes cascadas por tenazas más reales mientras más metidas en el sueño.

no me gusta este bar: lugar común para decir lugares comunes
y que parezca único.

...creí verte... en un brumoso bar... bailando en la luz / lejos, bajo el claro de luna / vi tus ojos marrones convertirse en fuego...

pero te conocía desde antes, parece que una tarde en el parque
te dejó en algún desván donde solemos tragar evidencias de otras vidas,
o antes, a la salida de un colegio o en un bus hacia cualquier infierno, te había visto pero esta visión era nueva de tan imposible, la imagen más que vista adivinada, musicalizada e incompleta por la desmemoria, vibratoria en la distorsión de rieles eléctricos con compases en lugar de vigas, dibujo sin resolución como suelen ser los semitonos
te había visto antes en este mismo bar, en este mismo albedo de duda o de luna, en ese mismo destello marrón de ojos bizcos por el sonambulismo

eres como el huracán, / el dolor de tus ojos me atraviesa / y me avientas hacia el sitio / en que está a salvo el sentimiento...

y justo a ese lugar me refería
cuando no dije nada aquella vez
como en la burbuja que hace ahora tu silencio
donde modulo sin voz y gesticulo sin gestos
ahora que soy más ateo que nunca
por si fueras tú la negación de todos los dioses
ya que atino a despabilar de vez en cuando
para volver a comprobar que no se mueve nada en torno
porque fuimos a dar de bruces al centro del movimiento
y ensimismado de ti, es decir entimismado
(admito que esa línea pudo ser escrita por otro)
recuerdo pésimos poemas que hubiera podido dedicarte
pensando quel amor es un delito de peligro
como el manejo en estado o bajo la influencia
admito que quisiera castigarte por algo que aún no has cometido
pero en este antro populoso no hay forma de escapar
a la maldita eternidad de un final alternativo o majaderamente
previsto y siempre postergado

sólo soy el soñador / y tú eres el sueño

y al otro lado del sueño suena una canción que nadie quiere oír y se oye aún mejor así obstruida porque este era el bar y esas las palabras y ese el ruido justo. Prueba de ello es este mantel manchado (Rodrigo diría: "nubes púrpuras sobre la mesa"), este neón encandilado por puntos ciegos en el ojo, prueba de ello es que los menores de edad no tienen permiso para ser felices y ahora mismo no debieras estar cantándome al oído. Me sorprende que te sepas una canción tan antigua que parece nueva o como no oída y me sorprende que tu boca no huela a alcohol sino a lubricante sabor frutilla, me sorprende que tu acompañante no demuestre instintos y me convenzo que el único modo de que esto suceda es que sea absurdo

...pudiste ser todo para mí / antes del momento en que rozaste mis labios, / ese perfecto punto en que se desliza el tiempo / en nuestro breve y nebuloso viaje

al igual que las buenas canciones casi siempre son malos poemas
mirado desde afuera soy extraño, yo no iría conmigo, yo jamás me creería,
al igual que los sueños casi siempre se olvidan
y del otro lado hay un libreto inconcluso
yo no iría a casa conmigo desde un bar que sólo existe esta noche,
yo jamás me habría aceptado a cambio de nada

 
 
(Curicó de Chile; 2011)

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enlaces recomendados:

https://www.youtube.com/watch?v=-yxiu1o63CA

http://malafepiedranegra.blogspot.com/2013/03/tres-bares-con-sus-muertos-y-tres.html


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