martes, 4 de noviembre de 2014

"GREG TOMEONI", POEMA DE DENNIS COOPER



Dennis Cooper (California, 1956) publica en 1995 su libro de poemas The Dream Police. Lo hace después de haber consolidado una imagen de extrema ruptura con todas las formas de narrativa moderna en estilo y contenidos, a guisa de un lenguaje procaz, personajes hiperrealistas sumidos en vidas descontroladas, con retorcidas historias sobre sexo, droga, violencia y crimen. Muchos se han sentido provocados por esta forma de narrar y transparentar submundos, particularmente de los ambientes homosexuales juveniles de EEUU, tomando como referencia las charlas de foros virtuales donde empiezan hilos invisibles que conducen hasta la más cruda abyección en las esferas privadas de sus personajes: adolescentes ociosos y nihilistas, enviciados con su propia belleza, narcisos decadentes que gozan con las tramas del sometimiento propio y ajeno en base al deseo y la búsqueda de placer. Muchos han visto en la propuesta de Cooper una reedición frívola del incorregible Sade. Es molesto para las ONGs que lucran con la diversidad sexual, para la crítica de izquierda y para los escritores adaptados a una blanda tradición de literatura que aparece como conflictiva en base a clichés y concesiones. Cooper no mide esas consecuencias. Sin embargo esta fama de narrador buscapleitos es posterior a sus inicios literarios como poeta, donde el propósito de su escritura parecía apuntar más desinteresadamente a lo que el propio autor ha definido con la paradoja de una "búsqueda incesante de belleza". Así su primer libro en 1973 es poesía y le suceden otros hasta 1985. Luego pasará del micro relato en verso al narrador compulsivo que es, desde 1989 a la fecha. Del propósito privilegiadamente estético, urgente y psíquico del poema, pasará al objetivo cerebral y testimonial de la narración.

Cooper reúne toda su obra poética inédita y publicada en The Dream Police (Poemas Escogidos 1969-1993) dando una señal de ese ejercicio psico-sexual pendiente que es el germen de toda escritura como proceso de sanación personal, de exorcismo de la memoria en el impulso de la creación poética. Estructurado en 3 capítulos llamados sucesivamente Mudo, Sordo y Ciego, se pueden encontrar textos secuenciales, compuestos, de unidad temática, como en el caso de una sección perteneciente a la primera parte, signada como "Boys I' ve wanted", es decir, "Muchachos que he deseado". Esta secuencia se compone de 8 textos, todos titulados con un nombre de pila masculino y un patronímico. El segundo de ellos es "Greg Tomeoni", un poema que sintetiza ese acto curativo, de decantación del recuerdo basado en un episodio de infancia, de iniciación sexual, que conserva el deseo en la ingenuidad,  en un estado de limpieza a nivel de gesto, de descontaminación, en calidad de aprendizaje instintivo. La infancia es una articulación mental que los adultos producen a partir de un ideal de sí mismo, y tiene mucho de creación. Recuperar signos, palabras, episodios, es un acto ritual reconstructivo y a la vez recreativo. Con el recuerdo, el poeta reasigna sentido a su presente, reorganiza el material con el que sostiene la actualidad de su conducta, conforme a su trabajo de entenderse y definirse. Ese ejercicio es doloroso pero liberador, como una hipnosis. De eso da cuenta el poema "Greg Tomeoni" de Dennis Cooper: de una inocencia que no se rompe con la iniciación sexual sino que se reafirma en la fidelidad a sí misma, en una sexualidad natural que no es hetero-normativa pero que no se confronta ni se percibe amenazada, sino que sólo fluye. Está más acá de la conciencia del peligro de ser frente a la educación basada en el sentimiento de culpa. Es un deseo en estado paradisíaco, pre-normativo. Su pérdida es el exilio trascendental en que el episodio adánico se verbaliza desde la madurez, con la inminencia del despojo y el castigo de la expulsión de la libertad, en la mecanización o domesticación del desnudo.

Nota Post Scriptum: El año 2002 aparece Dream Police (Acuarela Ediciones) en lengua española, con el título casi original (suprime el artículo), al parecer por encargo del propio autor. El responsable de la edición y la traducción es el poeta y productor musical español Jesús Llorente, autor de un libro excepcional aún poco difundido: "Verano Muerto" (1999). En lo referido al poema "Greg Tomeoni" discrepo de la versión ofrecida por Llorente por razones que, más que explicar, prefiero confrontar con la versión propia que ofrezco a continuación. En numerosos blogs de habla hispana se encuentra esta versión bajo el título de "Grez Tometoi", ajeno al original.

Agradezco las sugerencias y aportes de Felipe Rubio S. y la poeta Ana Rosa Bustamante para arribar a la siguiente traducción.



GREG TOMEONI
Dennis Cooper
Traducción: L. Rubio


Yo estaba en octavo grado
y él en séptimo.                                                                  
Compró un disco de Dylan
el mismo día que yo,
y quería acostarse conmigo
(él lo llamó tirar), así que probamos.
Su aliento olía a hamburguesa
y cuando me besó
lamí sus dientes.
Me afirmó de las muñecas
serio, como un médico.
Era moreno e italiano, impulsivo
y de pelo largo. Le gustaban
los muchachos altos y delgados, iguales a él.
Me dijo que fui el primero
de miles de amantes que tendría.
Recuerdo nuestra postura,
uno al lado del otro, y el agitado ritmo
de nuestras respiraciones, a veces
reposada, a veces fuera de control
como dos corredores en carrera.
Recuerdo que le agradecí
cuando dijo que me amaba
y que no pudimos acabar
(por ser demasiado jóvenes creo)
y al amanecer nos aburrimos
poniéndonos de espalda, fumando,
llenando la pieza con una nube pálida
y olor a comida.
Así dormimos en esa noche azul y caliente.


***

GREG TOMEONI
Dennis Cooper


I was in eighth grade
when hi was in seventh.
He bougth Dylan te same day
I did, and wanted
to sleep with me (he called
it frigging), so we tried.
His breath was of hamburger
and I licked his teeth
wen he kissed me.
He held my wrist,
serious as a doctor.
He was dark and Italian, energetic
and long-haired. He liked
his boy tall and thin, like him.
I wast the first of millions, he said.
I remember our position,
side by side, and the quick pulse
of our breaths, sometimes
steady, sometimes off on their own
like two men racing.
I remember him saying he loved me
and that I thanked him
and that we didn't come (too young I think)
but grew  bored of it around sunrise
turning back to back, smoking,
filing the room with
a pale cloud, a food smell.
We slept in a hot blue nigth.


 
Fotografía: Michael Wooley

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