jueves, 20 de noviembre de 2014

STEFAN GEORGE, POETA NEO-PLATÓNICO




Stefan George (1868-1933) fue el poeta más singular del post-romanticismo alemán y su poética constituye la mayor cosmovisión de síntesis entre estética y filosofía greco-latina-pangermánica de fines del siglo XIX y principios del XX, posterior al influjo de Holderlin (1770-1843), al de Nietzsche (1844-1900) y al de Wagner (1813-1883) y simultáneo al de Rilke (1875-1926). Es el poeta que restituye la noción de voz profética y el nexo con la nostalgia ática propia del romanticismo alemán, con matices de cultura popular y folklore germano, en una búsqueda de la identidad y la raíz del mito arcaico nacional que cimenta al pangermanismo. Por el período en que surge la poética de George se asimila también a la corriente simbolistaEn más de un sentido se puede argumentar que es el prototipo de vate-aedo por excelencia que facilita la cohesión identitaria propia de la cultura germana agitada después por la doctrina nacional-socialista, si bien este despropósito no es de ningún modo imputable al poeta. Es sabido que en cuanto Hitler ascendió al poder luego de su triunfo electoral aplastante en 1933 intentó de inmediato convertir a George en el poeta oficial del nuevo régimen. Los poemas de George eran leídos como augurios del nuevo régimen y su poema "Cuando un día esta raza se lave de su afrenta..." era entendido como una contraseña del espíritu nacional. No obstante, el poeta se marginó por completo de cualquier actividad pública y se autoexilió en Suiza hasta su muerte, acaecida ese mismo año.




Hugh Von Hofmannsthal
Klaus Mann
Klaus Von Stauffenberg



En torno a Stefan George se desarrolló un círculo de culto en base a su tutoría sobre varias generaciones de jóvenes poetas e intelectuales que posteriormente tendrán relevancia en la literatura alemana. La precocidad de los discípulos, las características físicas de ellos y el tipo de relación apasionadamente platónica que se establecía al interior del círculo, entre sus miembros y desde ellos hacia el líder, caracteriza esta experiencia como una clásica reedición de la paideia helénica. La relación interna, según los antecedentes documentados y la lenta pero resuelta interpretación que han hecho de este episodio los académicos alemanes, revestía la sublimación de la homosexualidad del poeta George y una sutil o a veces directa estética de la seducción intelectual hacia los jóvenes acogidos. Algunos de estos jóvenes integrantes fueron en distintos períodos: Klaus Mann (1906-1949), hijo de Thomas Mann, suicida con posterioridad a la II Guerra; Hugo Von Hofmannsthal (1874-1929) con quien el poeta tutor tuvo una tensa relación y un obsesivo amor no correspondido; Klaus Von Stauffenberg (1907-1944) que posteriormente participa en el fallido intento de eliminación de Hitler, acción que le costará la vida; Max Kommerell (1902-1944), que a los 22 años fue secretario de Stefan George, entre otros.


Maximilliam Kronberger
Una especial significación tiene en la vida de Stefan George, así como en la experiencia del Círculo y por consiguiente en la cultura alemana, la presencia del adolescente Maximilliam Kronberger (1888-1904), a quien el poeta conoce de 14 años de edad, es decir, 2 años antes de la muerte del muchacho por un cuadro de meningitis. Este joven produce en George un arrebato pasional de tal magnitud que, dadas las características platónicas que controlaban el carácter del poeta, lo llevan a elaborar una suerte de doctrina de divinización del joven amado con paralelos hacia lo que fue el ungimiento de Antínoo por parte del emperador Adriano alrededor del 60 DEC. Del obsesivo y lírico amor de Stefan George mezclado con un irrecuperable duelo por el joven Maximim, surgen 3 libros de poesía, el principal de los cuales es "La Estrella de la Alianza", de 1914. De 1907 datan "El Séptimo Anillo" y "Maximim", este último editado en una prolija edición reservada como ofrenda al muchacho que hizo experimentar una epifanía erótica-mística al poeta.

Círculo de George

Sobre el ambiente vivido al interior del Círculo de Goerge y la importancia del episodio entre éste y el joven Kronemberg, se puede citar los siguientes párrafos de Klaus Mann vertidos en su biografía:


"Mi admiración por él no conoció límites. Le veía como líder y profeta, como la figura sacerdotal cesárea con la que él se presentaba. En medio de una civilización bárbara y corrompida, personificaba la dignidad humana y la artística; en él se unían la disciplina y la pasión, la gracia y la majestad. Todos sus gestos eran los de un personaje ejemplarizante, programático. Diseñó su propia biografía como la de un mito: su romance, el joven Maximilian era el núcleo de una filosofía que constituyó una revelación para su círculo de discípulos. En el misterio de Maximilian se daban cita la reunificación de moral y belleza. Aquí hallé la reconciliación del ethos griego con el cristiano. Stefan George tenía una mente sumamente rigurosa que -me parece- había resuelto el conflicto fundamental que subyace como leitmotiv trágico a toda la obra de Friedrich Nietzsche. Mi juventud venera a Stefan George el Templario, cuya misión y designio se describen en su poema. Cuando la negra ola del nihilismo amenazaba con devorar nuestra cultura, llegó él, el militante profético, el inspirado caballero."




de LA ESTRELLA DE LA ALIANZA
(Versión de L. Rubio adaptada de la traducción de José V. Álvarez)


Tú que nos has librado del tormento
de nuestra dualidad, nos has traído
la fusión hecha carne de lo Uno
y de lo Otro, en simultánea instancia:
delirio y lucidez. Fuiste el que oraba
ante el lejano trono de las nubes,
el que en la lucha dominó al espíritu
y en sacrificio se ofreció en su hora.
Fuiste a la par el amigo de las ondas
primaverales, el que esbelto y radiante
se entregaba sin más a sus caricias,
el que dormía plácido en las vegas,
hasta el cual un ángel descendía.
Con guirnaldas de palmas y de rosas
te ornábamos las sienes; y homenajes
a tu doble belleza tributábamos,
sin sabernos prosternados ante un cuerpo
donde el nacimiento de un dios se consumaba.

***

Le llamas demasiado a que te tomes
como tuyo mi haber... ¡No digas eso!
Propietario te hiciste de mis horas
y como orden tu ruego es temerario.
Tu amparo debo ser cuando peligras
y el golpe recibir que te amenaza.
De todas tus debilidades soy garante
y las cargas que arrojas por pesadas
se agolpan sobre mí... todas las lágrimas,
las que vendrán y las que detienes.

***

¿Por qué prodigio la mañana ríe
como si fuera la primera mañana?
El viento lleva el asombrado canto
de los jóvenes mundos que despiertan.
Han cambiado de forma las montañas
y como de la infancia en los jardines
es el pendular de las flores; sus orillas
salpica el río y su onda temblorosa
devora todo el polvo de los años.
En todas partes estremece y vibra
lleno de gracia el universo.
Cada transeúnte su cabeza exhibe
como una majestad, sin darse cuenta.
Y una ancha luz derrámase en los campos.
¡Feliz aquel que en su fulgor transita!

***

Con cada fibra unido a ti, quisiera
más pleno y bellamente desplegarme
para aumentar los dones de mi ofrenda.
¡Aplásteme! ¡Devóreme tu fuego!
¡Me rendí libremente y era un libre!
Para el servicio de un amor como éste
preciso era destruir todo deseo
y romper todo lazo... menos uno,
el más dulce y recio: el honor puro.

***

Quien jamás rodeó la llama
sea al menos su satélite.
Por más que camine y ronde,
cuando su brillo le alcanza
no yerra lejos del término.
Pero si su vista la pierde,
si su propia luz le engaña,
cesará la ley centrípeta,
caerá disperso en el todo.

***

Resplandeciente y sin un velo
en el cuerpo, te hallabas 
de pie en el prado
lleno de flores. Pues eres
el dios de las cercanías.
Los ojos esclarecidos,
las manos de recios puños,
tienes el torso y las piernas
de un pastor. No hay duda
que eres el dios de la madrugada.

***

Sé de graneros en cada casa llenos de trigo
que vuela en alas del viento y forma nuevos montones...
Nadie los toca.

Sé de bodegas en las mansiones donde se vuelca
un vino generoso que la arena agota.
Nadie lo bebe.

Sé de toneles de oro en el polvo desparramado
que el pueblo roza con las orillas de sus harapos.
Nadie lo ve.

***

Como Tu germen que al viajar llevaba
nutriendo en mí y en mi escasez cuidando,
hoy ya retoña indestructible, acuérdame
que mientras duren mis días felices
la dignidad de tu bautismo luzca
y las canciones que callara, calle
ante la prez de amigos y discípulos:
y del gentío en la ruidosa batalla,
fiel, tu secreto inmarcesible, guarde.

***

Se aproxima la hora 
en que he de tomar una nueva forma.
Pero a pesar de las transformaciones
conservo intacta mi substancia. Nunca
seré como vosotros: ya elegí.
Traedme, pues, los ramos para el culto
y las coronas de color violeta
trenzadas con las flores de los muertos...
Y presentad la llama pura. ¡Adiós!
Soy lo que quiero. Os dejo al separarnos
un don que nadie da si no es mi semejante:
el soplo que os infunde aliento y fuerza,
el beso que os traspase y queme el alma.


Antinoo de Belvedere Capitoline











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