jueves, 1 de enero de 2015

POEMAS DE REINALDO ARENAS















DESDE EL INFIERNO


I

Entre tú y yo siempre se opone, 
por mucho que intentemos ignorarlo, 
la antigua costumbre que dispone: 
"todo extraño escozor hay que acallarlo".

Entre tú y yo siempre se impone la consigna: 
"¡Aquél, aniquilarlo!" Así nuestro amor ya presupone 
la hoguera que vendrá para borrarlo.

Las innombrables escalas de la injuria, acoso sin fin, 
muerte y olvido, prisiones, hogueras, eso es amarte.

Mas lo terrible no es la tediosa furia 
que en cenizas nos deja convertidos, 
lo terrible es no saber si podré hallarte.

II

Te he buscado en la noche milenaria 
que devoró a Kant y a Marco Bruno, 
en el mar y su furia legendaria, 
en la Biblia y hasta en un son montuno.

Debo confesar que te he soñado 
en la confusión de vastos urinarios, 
en el callejón con su horror desamparado, 
en un parque y en cien mil balnearios.

Repitiendo mil sandeces te he buscado 
auscultando los cuerpos y los rostros 
entre estruendo de injurias y anatemas.

Y finalmente te he encontrado: 
eres la soledad ante la cual me postro 
para que surja el argumento de mis poemas.



(La Habana, 1971)

















AUTOEPITAFIO


Mal poeta enamorado de la luna, 
no tuvo más fortuna que el espanto; 
y fue suficiente pues como no era un santo 
sabía que la vida es riesgo o abstinencia, 
que toda gran ambición es gran demencia 
y que el más sórdido horror tiene su encanto.

Vivió para vivir que es ver la muerte 
como algo cotidiano a la que apostamos 
un cuerpo espléndido o toda nuestra suerte.
Supo que lo mejor es aquello que dejamos 
-precisamente porque nos marchamos.
Todo lo cotidiano resulta aborrecible, 
sólo hay un lugar para vivir, el imposible.

Conoció la prisión, el ostracismo, 
el exilio, las múltiples ofensas 
típicas de la vileza humana; 
pero siempre lo escoltó cierto estoicismo 
que le ayudó a caminar por cuerdas
tensas o a disfrutar del esplendor de la mañana.

Y cuando ya se bamboleaba surgía una ventana 
por la cual se lanzaba al infinito.
No quiso ceremonia, discurso, duelo o grito, 
ni un túmulo de arena donde reposase el esqueleto 
(ni después de muerto quiso vivir quieto).

Ordenó que sus cenizas fueran lanzadas 
al mar donde habrán de fluir constantemente.
No ha perdido la costumbre de soñar: espera 
que en sus aguas se zambulla algún adolescente.

(Nueva York, 1989)
















ESA VOLUNTAD DE VIVIR MANIFESTÁNDOSE

Ahora me comen.
Ahora siento cómo suben y me tiran de las uñas.
Oigo su roer llegarme hasta los testículos.
Tierra, me echan tierra.
Bailan, bailan sobre este montón de tierra
y piedra
que me cubre.
Me aplastan y vituperan
repitiendo no sé qué aberrante resolución que me atañe.
Me han sepultado.
Han danzado sobre mí.
Han apisonado bien el suelo.
Se han ido, se han ido dejándome bien muerto y enterrado.
Este es mi momento.


(Prisión del Morro. La Habana, 1975)


VIEJO NIÑO

Yo soy ese niño de cara redonda y sucia
que en cada esquina os molesta con su
can you spend one quarter?

Yo soy ese niño de cara sucia
-sin duda inoportuno
que de lejos contempla los carruajes
donde otros niños emiten risas y saltos considerables.

Yo soy ese niño desagradable
-sin duda inoportuno
de cara redonda y sucia que ante los grandes faroles
o bajo las grandes damas también iluminadas
o ante las niñas que parecen levitar
proyecta el insulto de su cara redonda y sucia.

Yo soy ese niño hosco, más bien gris,
que envuelto en lamentables combinaciones
pone una nota oscura sobre la nieve
o sobre el césped tan cuidadosamente recortado
que nadie sino yo, porque no pago multas, 
se atreve a pisotear.

Yo soy ese aireado y solo niño de siempre
que os lanza el insulto del airado niño de siempre
y os advierte: si hipócritamente me acariciáis la cartera.

Yo soy ese niño de siempre.


***

CARTA DE DESPEDIDA

(Al morir Reinaldo Arenas dejó varias copias de esta carta destinada a algunos de sus amigos:)

Queridos amigos: debido al estado precario de mi salud y a la terrible depresión sentimental que siento al no poder seguir escribiendo y luchando por la libertad de Cuba, pongo fin a mi vida. En los últimos años, aunque me sentía muy enfermo, he podido terminar mi obra literaria, en la cual he trabajado por casi treinta años. Les dejo pues como legado todos mis terrores, pero también la esperanza de que pronto Cuba será libre. Me siento satisfecho con haber podido contribuir aunque modestamente al triunfo de esa libertad. Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país.

Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla los exhorto a que sigan luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza.

Cuba será libre. Yo ya lo soy.

R. Arenas

Reinaldo Arenas nació en la provincia de Oriente, Cuba, en 1943 y se suicidó en Nueva York, EEUU, en 1990. Fue autor de una vasta obra narrativa en la que destacan los títulos "Celestino antes del alba" (1967), "El mundo alucinante" (1969) y su autobiografía póstuma "Antes que anochezca" (1992). Esta última fue llevada al cine el año 2000 por Julian Schnabel. 






Su obra poética está contenida en "El Central" (1981), "Voluntad de vivir manifestándose" ( 1989) y el volumen "Inferno" (2001), poesía completa reunida por Juan Abreu.

Fue prisionero político del régimen dictatorial de F. Castro entre 1974 y 1976, siendo destinado a la cárcel El Morro, donde se vive en condiciones infrahumanas y se practica la tortura en forma cotidiana. Salió de Cuba en 1980 a través del puerto Mariel durante un episodio histórico de migración masiva de disidentes autorizados por la tiranía castrista, como resultado de la presión popular y la solidaridad internacional. Poco antes de su determinación final, se le había diagnosticado VIH positivo. El año 2004 el director Manuel Zayas (Cuba, 1975) estrena el documental "Seres Extravagantes" basado en la biografía de Reinaldo Arenas, dedicado a la represión y la marginación de la homosexualidad durante las dos primeras décadas de la Revolución Cubana.


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