domingo, 23 de julio de 2017

INTERTEXTOS EN "LAS AMISTADES PARTICULARES" DE ROGER PEYREFITTE




Jacques D'Adelsward Fersen


Amigo, ¿recuerdas aquella luminosa tarde
en que las flores del jardín se convirtieron en estrellas?
Habíamos jugado al tenis
esbeltos en nuestros trajes blancos.
El sol se desvanecía y la bruma era ligera.
Podíamos escuchar en torno
el murmullo de nuestros deseos
y el recuerdo de nuestros antiguos besos.
Volvíamos por una oscura alameda.
Amor, ¿recuerdas esa sombría alameda?




Este es el poema de Jacques D'Adelsward Fersen (1880-1923) que André Ferron (Gérard Chambre, 1947) le dedica a Lucien Rouvière (François Leccia, 1948-2009) en un manuscrito. Cuando George de Sarre (Francis Lacombrade, 1942) lo encuentra y decide exponerlo para interrumpir el idilio entre Lucien y André, lo hace motivado por los celos. En la novela original de Peyrefitte (1907-2000) esto queda de manifiesto desde el primer momento, no así en la película (1964) de Jean Delanoy (1908-2008). En efecto, al llegar al Colegio Saint Claude, el primer enamoramiento de George es por Lucien. Con el resuelto plan de conquistarlo (aun no sabiendo con certeza la forma en que deben llevarse a cabo estas "amistades particulares") urde toda clase de estrategias hasta comprobar que Lucien sólo puede corresponder a André. En el film el personaje Lucien es mucho más ingenuo y apasionado que en la película, donde aparece desafiante y de malos modales, pero en ambas versiones vencido por completo por la atracción de André. Cuando éste es expulsado, luego de llorar amargamente, ignorando que el propio Sarre es el causante de la traición, Lucien toma como señal divina el ser nombrado monaguillo junto al nuevo interno. Se convierte a la fe y renuncia a sus deseos homoeróticos "a las 10.35 exactas de esa noche". Le bastará recibir una carta de André para volver a caer en su arrebato y celebrar su "desconvertimiento": "Parece como si mis medallas y escapularios ya no me sirvieran". La premura con que el relato debe desarrollarse en el film no permite a Delanoy detenerse en la relevancia y los matices de personalidad de Lucien. Se le asigna un carácter mucho más manipulador que en la idea original, así como un rol auxiliar en el drama central. Baste como ejemplo que en la novela de Peyrefitte es George el que busca la seducción en cuanto ve a Lucien en el patio y le cita sardónicamente el estribillo de la popular canción infantil francesa "alouette, gentile alouette" (palomita, dulce palomita) agregando con énfasis "yo te desplumaré". En la película es Lucien el que hace esta sinécdoque provocadora y casi con descuido.


De cualquier modo a Lucien le cabe el rol propiciatorio en la vida de George: es quien extiende el horizonte de sus emociones y le hace experimentar por primera vez la atracción homoerótica. Con Lucien, George estrenará sus impulsos posesivos y sus casi siempre torpes ardides de seducción. Cuando George ve por primera vez a Alexandre (Didier Haudepin, 1951) siente el impacto de una revelación que contiene el mismo poder de la atracción por Lucien pero tiene el estímulo de la expectativa que con el anterior ha perdido. En la novela George y Lucien se toman las manos y se tributan una intimidad que hace sentir al primero la incertidumbre del deseo. En la película esto casi pasa desapercibido.

En la película el poema inicial que desencadena el drama no es citado con autor. El ya bastante olvidado Barón D'Adeslward será doblemente oscurecido por la historia. Es incalculable la difusión que este poeta habría alcanzado de haber sido citado en la película, pero ésta en general es económica en referencias culturales. La estatua de San Tarcisius apenas es mostrada. Peor suerte corre el Eros de Praxíteles (o Amor de Tespis) que George siempre lleva en una estampita guardada en su billetera. Es reemplazado por un rostro efébico de difícil indagación. Antes de su arrebato por Lucien y luego por Alexandre, George sólo ha podido inclinarse al Alejandro Magno hijo de Filipo, a las líneas de Praxíteles y a los retratos del "Muchacho Azul" de Thomas Gainsboroug y el "Muchacho Rojo" (de difícil identificación; talvez el retrato de Guillermo II de Anthony Van Dick) que penden en el muro de su cuarto, en el marquesado de Sarre, del que es heredero. Si sentirá envidia cuando conoce el amor a toda prueba entre Lucien y André, cuando ve al pequeño Alexandre dirá que "sintió temor de sí mismo".

Cástor y Pólux, Sig I AEC
Personalmente considero que Didier Haudepin infantiliza más de la nota al personaje Alexandre, si bien la novela lo describe en sus 12 años, que es la edad que el precoz actor tiene en el momento del rodaje, mismo año del estreno. La belleza de Haudepin en ese período es más que praxiteliana, casi élfica o arcangélica. Más parece un muñeco de carey que un ser humano. Esta imagen sintoniza con la idealización de la belleza que se infunde en el colegio Saint Claude pero pervierte ligeramente el audaz avance de George. En el Colegio de sacerdotes dominicos el culto a la tradición greco-latina es obsesivo y la deducción estética del ideal apolíneo es determinante. Como relato paralelo, esta predilección histórica lleva a los rigurosos sacerdotes a conducir la pasión y el deseo erótico hacia los pares, idealizados en la relación platónica y la amistad pretendidamente asexuada, pero que debe emular en dedicación a la lealtad hacia Cristo. Así se suceden los ejemplos de fidelidad entre amigos y se predican las "amistades públicas" que santifican, en oposición a las "amistades particulares" que tientan. Los modelos proféticos de este tipo de amistad son paganos y paleocristianos, pero bien que sustituyen un ideal de entrega que internaliza sutilmente la admiración homosexual, sacralizada y despersonalizada en la fe. Así se suceden las llamadas "imitaciones de Cristo" en los discursos sobre la lealtad de Mauro y Plácido así como la de Niso y Euríalo (épica de Virgilio incluida en la Eneida) junto a los martirios de Tarsicio, Lorenzo (que los artistas siempre representan en éxtasis sexual) y no menos los requiebros de Corydón por Alexis.



San Tarsicio

Todos los santos mártires del canon del colegio son niños o adolescentes. También lo son como objetos de deseo los tormentos espirituales del cura vigilante, el que cita a escondidas a algunos muchachos a su habitación, mientras los otros duermen. Les ofrece el prohibitivo y fálico placer de los cigarrillos y vino selecto de la sacristía en una representación autocensurada de su propia devoción hacia la pubertad, repitiendo con ademán gozoso y doloroso: "los niños son como los gatos: ariscos y desconfiados, pero es imposible no amarlos" y agrega: "niños, deben rezar mucho por mí".


Thomas-Gainsborough; 1770;
Muchacho Azul
Martirio de San Lorenzo, Goya



De esta manera se instala el tópico transversal del relato de Peyrefitte, que es la traición y el acoso como recurso subliminal de los celos. Es por celos que George traiciona a Lucien y es por celos que los curas invaden la vida privada de los estudiantes a la primera señal de intimidad entre ellos. La vida normativa en el colegio es el control de los deseos y la pasión. Cuando Alexandre Motier se suicida, ¿quién o quiénes son co-responsables? La amistad autorizada en el colegio Saint Claude es entendida como un tutorial de la fe en oposición al deseo. No en vano la superación del erotismo se grafica a través del canon de milagros: caminar sobre las aguas para salvar al amigo o ahogarse con él; cruzar la zona de guerra para morir en brazos del amigo. Los curas bendicen el amor que no se consuma y que alienta las privaciones y el sacrificio. Como contrapartida, los pactos de fidelidad entre los "amigos particulares" se hacen, literalmente, con sangre.


Roger Peyrefitte
André envía un manuscrito a Lucien reavivando en él la llama del escepticismo. Es que Lucien, según su horóscopo ha nacido bajo la regencia de Urano y Marte, es decir, es un uranista (eufemismo que se usaba en el siglo XIX y principios del XX para referir la homosexualidad) y un guerrero consumado. Antes, para el día de su cumpleaños, Lucien ha recibido un manuscrito de George -que aún se encontraba en campaña de conquista- con un poema de Edmond Rostand (1868-1918). En la película este poema es enviado por George a Alexander: "Amado, pósate en mi pecho dulcemente / como un relicario / y luego fuerte, como un sello". Lucien inquiere la autoría y anima a George: "tanto mejor si es un plagio". En la billetera de George siempre permanece un retrato de Anatole France (1844-1924) escritor que figura en el Índex de libros prohibidos, del cual George ha leído "Diario de mi amigo". El retrato es descubierto por el Cura Superior del colegio y lo rompe en 4 fragmentos, como señal de la cruz. Es decir que esta es una comunidad donde los adolescentes se cortejan a través de libros, a través de poemas. Y la norma se aplica sobre ellos del mismo modo.
Eros de Praxíteles

"Me parece revivir esa noche en la montaña, donde dormimos bajo la luna como dos Endimiones. A decir verdad, tú dormías y yo te miraba dormir. El cuadro hubiese inspirado al señor de Fersen. Antes que hacer poemas, guardemos estos recuerdos en lo más profundo de nosotros. Allí nadie puede arrebatárnoslo. Allí nadie impedirá que André esté cerca de Lucien y lo bese como antes". 

Así concluye la carta del expulsado André Ferrón a Lucien, donde parece valerse del lirismo pero hacer su apuesta por la acción, que en el decir de Blake: "cuando se desea y no se actúa, se engendra la peste". Así estos niños-hombres vigilados se inician en los amores condenados en la misma medida en que aprenden un lenguaje de silencios y afirmaciones en clave, un código de complicidad y un ejercicio del secreto para la aspiración a la plenitud, esa que no se contenta con explicaciones.



















Si desea descargar la película "Amistades particulares" de Jean Delanoy (1964) con subtítulos en español, siga el enlace:



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